El león se convirtió en tero
- Caballero de Día
- 2 de marzo de 2026
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En su habitual editorial, Roberto Caballero analizó el discurso de apertura de sesiones ordinarias del presidente ante el Congreso, cuestionó el tono confrontativo del mensaje y llamó a la oposición a responder con “cabeza fría” y mayor articulación política y social.
Al inicio de su intervención, Caballero afirmó que el presidente Javier Milei buscó deliberadamente provocar a la oposición durante su discurso sobre el estado de la Nación y sostuvo que la escena expuesta en el Congreso tuvo un fuerte impacto emocional, aunque lejos de la euforia oficialista.
“Puede haber logrado la reacción y la consternación de parte de la oposición política y social, pero en la calle no se ve esa algarabía que mostraban las gradas. Hay enojo, tristeza, desconcierto; no hay motivos para festejar”, describió.
Caballero consideró que el mandatario centró su mensaje en la descalificación del peronismo y en un cuestionamiento directo a la justicia social, a la que definió como “piedra basal” de esa tradición política. A su juicio, el Presidente no presentó nuevas propuestas, sino una defensa de su gestión y un ataque a la principal fuerza opositora con capacidad de alternancia.
En ese marco, planteó que la oposición debe evitar caer en provocaciones. “Hay que hacer lo contrario de lo que propone Milei. Si busca que se sulfuren, hay que mantener la cabeza fría”, señaló, al tiempo que reclamó mayor firmeza de gobernadores y dirigentes ante lo que consideró un intento de disciplinamiento político.
El conductor también vinculó el discurso con un contexto más amplio de disputa de poder y mencionó la situación judicial de la exmandataria Cristina Fernández de Kirchner como parte de ese escenario. Además, cuestionó la reacción de sectores sindicales y empresariales frente a las críticas presidenciales.
Caballero sostuvo que el mensaje oficial tuvo un sesgo “antiindustrial” y advirtió sobre un modelo que, en su visión, orienta los recursos estratégicos del país hacia intereses externos. En ese punto, mencionó al embajador estadounidense Peter Lamelas y sugirió que existe una influencia determinante de Washington en la orientación del Gobierno.
“Estamos ante un proyecto neocolonial que tiene como objetivo convertir nuestros bienes naturales en abastecimiento para otros países”, afirmó.
Finalmente, llamó a profundizar el debate interno en el peronismo, reivindicar sus “valores y símbolos históricos” y combinar movilización social con construcción de mayorías parlamentarias que permitan poner límites a la agenda oficial.
“Hay que sacar esto de la emoción y llevarlo a la comprensión. Después de comprender, reaccionar y confrontar. Porque el que se presentó como león hoy parece un tero: grita acá, pero las decisiones se toman en otro lado”, concluyó.