La noche de los lápices
- Caballero de Día
- 16 de septiembre de 2026
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En su columna en Caballero de día, Sergio Wischñevsky reivindicó la militancia política de los estudiantes secundarios secuestrados durante la última dictadura, al tiempo que llamó a recuperar la participación juvenil como una herramienta para construir proyectos de futuro.
Wischñevsky recordó que el 16 de septiembre de 1976 comenzó la serie de secuestros de diez estudiantes secundarios en La Plata, seis de los cuales fueron asesinados y cuyos restos aún no fueron hallados, mientras que cuatro sobrevivieron y permitieron reconstruir lo ocurrido. El historiador señaló que el nombre “La Noche de los Lápices” surgió de un documento oficial de la dictadura y luego quedó instalado a partir del libro y la película que reconstruyeron el caso.
El columnista puso el foco en un aspecto que, según explicó, durante los primeros años de la democracia quedó parcialmente relegado: los jóvenes no eran solamente estudiantes que reclamaban por el boleto estudiantil, sino también militantes políticos de la Unión de Estudiantes Secundarios (UES). En ese sentido, sostuvo que la dictadura utilizó la suspensión del boleto como una forma de identificar a quienes participaban políticamente y luego desplegó la represión sobre ellos. También destacó que documentos de los organismos represivos los calificaban como un “potencial semillero subversivo”, pese a que las propias órdenes de detención los consideraban de “peligrosidad mínima”.
A partir de esa historia, Wischñevsky vinculó la fecha con la situación actual de los adolescentes y planteó la necesidad de recuperar la política como espacio de participación y construcción colectiva. Frente a un escenario en el que, según señaló, muchos jóvenes no encuentran un horizonte laboral ni una perspectiva clara sobre el futuro, llamó a docentes y adultos a abrir canales de diálogo y transmitir que existen alternativas: “Si ustedes se juntan, si empiezan a tener proyectos en común, hay posibilidades de cambiar esto porque esto no es inalterable, esto no es un destino fatal”.