La pata civil
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- 9 de septiembre de 2026
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En su habitual editorial, Roberto Caballero reflexionó sobre el fallecimiento del periodista Chiche Gelblung y cuestionó su actuación durante la última dictadura cívico-militar y advirtió sobre la responsabilidad de sectores del periodismo que se beneficiaron con la represión.
Caballero sostuvo que la complicidad civil con la dictadura no estuvo limitada a empresarios y grandes grupos económicos, sino que también alcanzó a sectores de los medios de comunicación. En ese sentido, recordó el papel de empresas como Ford y Mercedes-Benz y de grupos periodísticos como Clarín y La Nación, y señaló que la revista Gente, dirigida por Gelblung desde 1976, participó de campañas de acción psicológica impulsadas por los servicios de inteligencia del régimen y de la denominada lucha contra la «campaña antiargentina» en el exterior.
El periodista diferenció a quienes podían desconocer el alcance de la represión de aquellos profesionales que tenían contacto directo con los funcionarios y mandos militares de la época. Como contracara, mencionó a Rodolfo Walsh, quien mientras desarrollaba una agencia clandestina de información y denunciaba los crímenes de la dictadura escribió su «Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar». «No podemos equiparar a quienes denunciaron con quienes guardaron silencio», afirmó Caballero, quien también cuestionó que Gelblung nunca hubiera pedido perdón a las víctimas por su actuación durante aquellos años.
Finalmente, Caballero sostuvo que la «pata civil» de la dictadura debe ser analizada también desde los beneficios que distintos sectores obtuvieron de la persecución, las desapariciones y el disciplinamiento social. «Uno es lo que decide ser cuando es llamado a actuar», planteó, y remarcó que desde Radio de las Madres no podía describir a Gelblung de otra manera que como alguien que careció de ética.