Hasta Baby se dio cuenta
- Caballero de Día
- 5 de mayo de 2026
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El periodista Roberto Caballero abordó en su editorial acerca de las tensiones internas del poder económico y político en torno al gobierno nacional y la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Caballero cuestionó el origen y la evolución de algunos funcionarios del oficialismo y puso el foco en el vocero presidencial devenido jefe de Gabinete, al señalar inconsistencias entre ingresos declarados y gastos. “Es como que te manden a robar y llamar al 911”, graficó, al tiempo que planteó interrogantes sobre el crecimiento patrimonial del funcionario.
En ese marco, el conductor vinculó el ascenso de Adorni con un fenómeno más amplio de la política argentina, caracterizado por la emergencia de figuras “sin trayectoria” impulsadas por sectores de poder. Según sostuvo, se trata de “trapecistas de la realidad” que se adaptan a distintas funciones según la coyuntura.
El editorial también abordó el rol de los grandes grupos económicos y mediáticos en la construcción y eventual desgaste del gobierno. Caballero interpretó recientes críticas provenientes de sectores afines —incluyendo declaraciones del conductor Baby Etchecopar— como señales de un cambio de postura del establishment. “Es un disparo de misil de los tipos más poderosos de la Argentina”, afirmó.
En esa línea, señaló que las críticas no apuntan necesariamente a modificar el rumbo económico sino a reemplazar figuras dentro del esquema oficial. “Se usa, se tira”, resumió, al describir una lógica utilitaria del poder.
Caballero también mencionó tensiones entre el gobierno y medios tradicionales, como La Nación, en el marco de disputas que incluyeron cuestionamientos a organismos estatales y presuntas maniobras judiciales. A su entender, estos conflictos reflejan una “guerra superestructural” que la sociedad observa con distancia.
Por último, el periodista advirtió que el modelo económico en curso podría derivar en consecuencias negativas, al recordar antecedentes históricos similares. “Si repetimos modelos que ya fracasaron, el resultado puede ser el mismo”, sostuvo, y consideró que el desenlace deberá dirimirse en el plano democrático.
“El rumbo va a ser el mismo, esté quien esté”, concluyó Caballero, al plantear que el debate de fondo excede las figuras individuales y remite a la relación entre el poder económico y la conducción del Estado.