“Hay que volver a la lucha política del movimiento obrero”
- Caballero de Día
- 23 de febrero de 2026
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En diálogo con Caballero de Día, Aníbal Rucci, militante e hijo de José Ignacio Rucci, analizó la avanzada del gobierno de Javier Milei sobre los derechos laborales y llamó a retomar una estrategia política desde el movimiento obrero. “Estamos viendo sucesos terribles que vive el pueblo argentino y lamentablemente no hay una respuesta acorde al daño que se le está haciendo al trabajador y a su familia”, sostuvo, al tiempo que advirtió que detrás de la reforma laboral existen “intereses económicos puramente” que exceden a la figura presidencial.
Más adelante, Rucci planteó que el intento de modificar las condiciones laborales no es nuevo, sino que forma parte de un proceso más largo. “No creo que sea 100% de Milei este proyecto. Hace tiempo que hay intención de llevar adelante una reforma laboral que se ha podido evitar anteriormente”, afirmó. En ese sentido, remarcó que “los ajustes siempre los termina pagando el laburante” y cuestionó la idea de responsabilizar a los trabajadores por las crisis económicas: “El trabajador lo único que hace es generar riqueza; quienes llevan a los países a la bancarrota no son los trabajadores”.
En el mismo tono, fue crítico con los dirigentes peronistas que facilitaron el avance parlamentario de la reforma. “Tiene que empezar a funcionar el sistema de premios y castigos dentro del peronismo. Ya no se puede hacer lo que cada uno quiere sin una visión doctrinaria. Dar quórum sabiendo que la ley va a salir es traicionar los principios del movimiento”, señaló. Para Rucci, la defensa del trabajador es un eje fundante del peronismo y cualquier concesión en ese terreno implica “entregar a millones de argentinos por un pedacito de vereda”.
Con el mismo ímpetu, también cuestionó el funcionamiento actual de la CGT y sostuvo que el movimiento obrero debe recuperar una conducción clara y una orientación política definida. “La lucha tiene que volver a ser política. Ya no es solo por derechos, porque los derechos están siendo vulnerados. Hay que volver a aquella CGT que conducía mi viejo, con una pelea más política que gremial”, afirmó. Y concluyó con una advertencia: “Cuando la violencia política es tan fuerte como la de este gobierno, la respuesta tiene que ser igual o mayor. La lucha con la gente en la calle es la única forma de frenar este atropello”.