«No se puede hablar de un ‘lado humano’ de genocidas y asesinos»

«No se puede hablar de un ‘lado humano’ de genocidas y asesinos»

Gustavo Molfino, fotógrafo, hijo de desaparecidos, testigo del secuestro de su madre durante la última dictadura dialogó con La García (AM 530-Somos Radio)

En el programa La García, conducido por Cynthia García en la AM530, se abordó la indignación generada por la reciente propuesta televisiva de mostrar la faceta íntima del dictador Jorge Rafael Videla, contando con el testimonio en vivo del fotoperiodista e hijo de desaparecidos Gustavo Molfino. Durante la entrevista, el testigo presencial del secuestro de su propia madre en Perú durante el Plan Cóndor cuestionó de manera categórica que los medios hegemónicos pretendan instalar una mirada humanizada sobre el máximo responsable del genocidio argentino. “Yo no puedo pensar en un lado humano; fue de facto un dictador, un genocida y un asesino, por lo que le preguntaría a quien hace ese documental si entre todo el material al que accedió no hay información sobre dónde están los desaparecidos o dónde están los nietos que faltan”, interpeló Molfino al aire.

Más adelante, el fotoperiodista recordó el trágico operativo internacional de 1980 en el que su madre, Noemí Gianotti de Molfino, fue secuestrada en Lima tras un acuerdo entre las dictaduras de la región y posteriormente trasladada al centro clandestino de Campo de Mayo. Asimismo, denunció las operaciones de desinformación que la junta militar desplegó en su momento para encubrir los crímenes de Estado, fabricando traslados falsos a Europa para desmentir las desapariciones ante la diplomacia internacional. “La dictadura la lleva a Madrid con vida en un vuelo y un mes después aparece muerta en un hotel; ahí se refleja rápidamente lo que en aquel momento eran las fake news para decir que las denuncias eran mentiras de la subversión”, explicó al detallar el cinismo de la represión ilegal.

En ese sentido, la emisión presentó un valioso documento histórico incorporado a la causa judicial Contraofensiva, en el cual se escucha al propio Videla en una entrevista de 1980 justificando la persecución y asegurando falsamente que los militantes buscados no estaban desaparecidos sino de viaje por Europa. Ante este archivo, Molfino contrapuso la gravedad del pacto de silencio que las Fuerzas Armadas mantienen hasta el día de hoy y exigió que cualquier trabajo periodístico que pretenda indagar en la intimidad del dictador se ponga al servicio de la verdad histórica. “Los milicos tomaban nota de todo y guardaban todo; si alguien tiene acceso a la intimidad de Videla, que busque y aporte los datos de dónde están los desaparecidos”, remarcó.

Finalmente, la entrevista concluyó con una profunda reflexión sobre el impacto del terrorismo de Estado en las familias argentinas y la necesidad urgente de mantener la memoria frente a los intentos de negacionismo o lavado de cara mediático. Molfino, cuya familia sufrió la desaparición, el asesinato y la apropiación de bebés, reafirmó la importancia de utilizar los micrófonos populares para combatir la impunidad. “Tenemos como el muestrario de los distintos hechos de la dictadura en una sola familia, en una generación diezmada, por eso es indispensable encontrar los documentos que indiquen dónde están los cuerpos y la verdad”, sentenció de manera contundente sobre el cierre del programa.

Notas Relacionadas