«Magnífica Humanitas»: la nueva encíclica del Papa León XIV

«Magnífica Humanitas»: la nueva encíclica del Papa León XIV

En su intervención en el programa La García, Manuel Saralegui analizó la publicación de Magnífica Humanitas, la largamente esperada primera encíclica del Papa León XIV (Robert Provost). El sumo pontífice asumió el cargo tras el fallecimiento del Papa Francisco, y eligió su nombre en continuidad con la herencia de León XIII, autor de Rerum Novarum y fundador de la doctrina social de la Iglesia. En este histórico documento, el Papa aborda el vertiginoso desarrollo contemporáneo y la inteligencia artificial a través de dos potentes metáforas bíblicas: la advertencia de no edificar una nueva Torre de Babel —símbolo de una humanidad deshumanizada que busca glorificarse a sí misma— o seguir el camino de Nehemías para la reconstrucción colectiva y comunitaria de Jerusalén junto al pueblo.

Saralegui tradujo en términos políticos el núcleo del mensaje eclesial: una profunda alerta contra el control de la tecnología por parte de un puñado de «tecnorricos» transnacionales que ostentan un poder superior al de muchos gobiernos. La encíclica defiende que el ser humano es mucho más que mera inteligencia y critica el posthumanismo que pretende negar la fragilidad, la imperfección y la mortalidad, elementos que definen nuestra esencia. Asimismo, el Papa extiende el concepto del «destino universal de los bienes» al entorno digital, denunciando la privatización de los datos acumulados por la humanidad y advirtiendo sobre una paradoja civilizatoria: un escenario de notable progreso material que, en paralelo, conlleva una preocupante regresión antropológica.

Hacia el cierre de su columna, el periodista destacó la especificidad con la que el texto aborda cuestiones cotidianas, tales como la necesidad de una alianza educativa para proteger a las infancias de la exposición precoz a las pantallas y el valor del trabajo como dador de dignidad, rechazando la idea de un mundo automatizado y sin responsabilidades. Lejos de posicionarse en contra del progreso, León XIV propone un llamado a la prudencia, al control ético y a la ralentización responsable en favor de una «civilización del amor». En un contexto global que asume la tecnología como una imposición inevitable, la encíclica irrumpe como una invitación política y espiritual para que los Estados, las familias y las comunidades recuperen la presencialidad, pongan un freno de mano y participen activamente en la discusión sobre el futuro de la humanidad.

Notas Relacionadas

Sesión por el DNU 70

Sesión por el DNU 70

En su columna para La García, Manuel Saralegui analizó la sesión convocada en la Cámara de Diputados para debatir la derogación…
¿Se cae el DNU 70?

¿Se cae el DNU 70?

Durante su columna en La García (AM530), el periodista Manuel Saralegui detalló la ofensiva estratégica que encabezan sectores de la oposición…
La Corte Suprema y las conclusiones del peronismo

La Corte Suprema y las conclusiones del peronismo

El reciente fallo de la Corte Suprema de Justicia que levantó la medida cautelar sobre la Ley de Tierras generó un…