«Las ultraderechas convierten la batalla cultural en un blanqueo de políticas fascistas»
- La García
- 27 de mayo de 2026
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El filósofo e investigador del Conicet, Luis Ignacio García, presentó su nuevo libro, Fascismo Cosplay: crónica del desconcierto en el laboratorio argentino. La obra propone un análisis experimental sobre cómo las nuevas derechas globales y locales operan en el ecosistema digital contemporáneo.
El concepto de «fascismo cosplay» alude a una estrategia que utiliza la ironía, los lenguajes de las redes sociales y una estética antisistema para legitimar ideologías que, históricamente, habían quedado al margen del debate democrático desde la posguerra.
En diálogo con la García, el escritor sostuvo que “la idea del libro era intervenir en modos de la circulación de la palabra y del sentido, que eran los modos que a nosotros más nos sorprendían. Y en ese sentido intentar pensar la articulación de un discurso allí donde se produce la desarticulación de los discursos del presente, que son las redes sociales, que creo que es una apuesta que representa la idea general del libro”.
“No tanto una postura reactiva frente a lo que las ultraderechas están significando a nivel global y local en particular, sino también experimental, es decir, bucear adentro de un conjunto de transformaciones de las que ellos son síntomas y que están sabiendo capitalizar a su favor”, destacó el autor.
El filósofo señaló que las ultraderechas buscan “volver a darle legitimidad a políticas en un contexto de aparente triunfo de la democracia en Occidente. Y la manera de darle esa nueva legitimidad es dando batallas que no son meramente políticas, sino eminentemente culturales y hacen esta lectura por derecha de tradiciones que son de izquierda”.
“Lo que hay es una gran sociedad civil compleja que implica un conjunto de mediaciones, que obliga a un tipo de batalla que no es cuerpo a cuerpo con el poder, sino ir conquistando posiciones en el dominio cultural, lo que la ultraderecha llamó una metapolítica”, planteó.
En este sentido, indicó que “esa batalla metapolítica, no meramente política, es la que fue dando este conjunto de intelectuales de derecha que llegan en nuestro país hasta la figura de Agustín Laje y que convierten la batalla cultural en una suerte de proceso de blanqueo de las políticas fascistas de los años 50”.