Vicentín: embargos a exdirectivos
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- 12 de enero de 2026
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El diputado provincial de Santa Fe, Carlos Del Frade, habló con Bonavitta 530 sobre la reactivación de la causa judicial contra la cúpula de la cerealera, el rol del macrismo en el vaciamiento de la empresa y la extranjerización del comercio exterior argentino.
El diputado provincial santafesino Carlos Del Frade afirmó que los recientes embargos contra exdirectivos de Vicentín no constituyen una novedad judicial, sino la reactivación tardía de una investigación que —según denunció— permaneció paralizada durante años pese a la gravedad de los hechos. En diálogo con Bonavitta 530, el legislador vinculó directamente el vaciamiento de la empresa con decisiones tomadas durante el gobierno de Mauricio Macri.
Del Frade recordó que ya en julio de 2020 el fiscal había solicitado al juez Julián Ercolini avanzar contra funcionarios del Banco Central y del Banco Nación que autorizaron créditos millonarios a la firma cerealera en los últimos meses de 2019. “Fueron más de 32 créditos, incluso en fines de semana, por más de 100 millones de dólares. Eso no fue casualidad: fue una orden política”, afirmó.
Según el diputado, Vicentín funcionó como un “fugaducto” del macrismo, a través del cual se habrían girado al exterior cerca de 788 millones de dólares entre agosto de 2019 y enero de 2020, mediante más de 1.400 transferencias bancarias cursadas desde la sucursal Reconquista del Banco Nación. “Esa causa estuvo seis años dormida. Ahora se reactiva cuando cambian los intereses en juego”, sostuvo.
En ese sentido, Del Frade vinculó la reaparición del expediente con la extranjerización del comercio de granos y la presencia de multinacionales en el negocio. Señaló a Cargill y a grupos financieros asociados como beneficiarios finales del proceso y advirtió que el control del comercio exterior argentino “quedó definitivamente en manos extranjeras”.
El legislador también cuestionó la falta de soberanía sobre la vía navegable del Paraná-Paraguay y denunció una “impunidad estructural” en el control del tráfico de exportaciones. “Se controla el saqueo a favor de los saqueadores. Las grandes cerealeras declaran lo que quieren y el Estado mira para otro lado”, afirmó.
Como salida, Del Frade volvió a plantear la nacionalización del comercio exterior como una política estratégica. “No es una idea novedosa: es una tradición de los movimientos nacionales y populares del siglo XX. Sin recuperar el control de lo que entra y sale del país, no hay posibilidad de desarrollo”, concluyó.
Finalmente, advirtió que el debate no es solo económico sino también político y ambiental, al cuestionar proyectos como el dragado de la vía navegable sin planificación soberana. “El problema central sigue siendo el mismo: quién decide, quién controla y quién se queda con la riqueza que produce el pueblo argentino”, sentenció.