Peter Thiel y el diluvio tecnoliberal
- Caballero de Día
- 22 de abril de 2026
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En una nueva columna para Caballero de Día, la investigadora Valeria Di Croce analizó el desembarco en Argentina de Peter Thiel, el influyente millonario detrás de PayPal y Palantir. Di Croce describió a Thiel como el «arquitecto de un nuevo orden mundial» que considera que la libertad y la democracia son incompatibles. Para este magnate de perfil bajo, el futuro debe ser dominado por billonarios bajo un orden liberal que prescinda de las instituciones democráticas tradicionales, una cosmovisión que encastra perfectamente con el proyecto político de Javier Milei.
La columna detalló la historia de Thiel, marcando su distancia con Elon Musk, a quien «salvó» financieramente pero con quien mantiene una relación tensa desde los inicios de PayPal. Di Croce explicó que las inversiones de Thiel no son solo comerciales, sino ideológicas: desde la búsqueda de la vida eterna y la colonización marina para crear micronaciones sin Estado, hasta la fundación de Palantir, una empresa de vigilancia masiva financiada inicialmente por la CIA. Esta firma utiliza inteligencia artificial para procesar datos gubernamentales y privados, convirtiéndose en una herramienta de control militar y social que ya opera en escenarios de conflicto como Ucrania e Israel.
Di Croce subrayó que Palantir es una empresa que «crea adicción» en los Estados, ya que una vez que ingresa en los sistemas públicos para tareas de seguridad o logística, es casi imposible de remover. Además, vinculó a Thiel con el ascenso de figuras como J.D. Vance en Estados Unidos y explicó que el magnate ve a la Argentina como un laboratorio: un espejo de lo que podría ser el futuro de Europa y EE. UU. si logran reemplazar lo que ellos llaman «estados fallidos» por gestiones tecnocráticas. Según la analista, Thiel apuesta a que el éxito de Milei sirva de ejemplo global para desarmar el control estatal sobre la economía y la sociedad.
Finalmente, la analista advirtió sobre la opacidad de las reuniones de Thiel en la Casa Rosada y su relación con el embajador Gerardo Oxenford, también fundador de unicornios tecnológicos. Di Croce planteó que, mientras Argentina se debate en una crisis de deuda con el FMI, estos «tecnoricos» desembarcan para aprovechar marcos legales como el RIGI y consolidar un modelo de «tecnocleptocracia». La columna cerró alertando que la propuesta de Thiel no es técnica, sino de poder puro, donde la tecnología reemplaza definitivamente a la política como herramienta de decisión pública sin control democrático.