«La dictadura intentó crear su propia memoria»

«La dictadura intentó crear su propia memoria»

En una reciente entrevista en el programa La Tarde con Carlos Polimeni (AM530), el director y montajista Francisco D’Eufemia presentó su nuevo documental, Museo de la Subversión, cuya función de estreno se programó en la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín. El realizador explicó cómo descubrió un material audiovisual completamente inédito que registra una visita guiada realizada en 1985 —en plena etapa de alegatos del histórico Juicio a las Juntas— a uno de los centros de exhibición montados por las Fuerzas Armadas en los cuarteles de Palermo. «Encontré un material rarísimo que registra una visita guiada de media hora en el año 85 al Museo de la Subversión; la dictadura fundó una red secreta de estos espacios con maniquíes hiperrealistas y material de propaganda para justificar su plan sistemático de exterminio», señaló D’Eufemia.

Durante la charla, el director analizó el trasfondo político e ideológico de estos dispositivos de propaganda, concebidos originariamente como herramientas de adoctrinamiento educativo para colegios secundarios y colimbas durante el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional. D’Eufemia destacó que el objetivo fundamental de dichos museos era blindar una narrativa oficial que instalaba la teoría de los dos demonios y presentaba la represión ilegal como una «cruzada santa» contra la subversión apátrida. «Quien cree que está de paso no se pone a fundar un museo; los militares intentaron crear su propia memoria y su mito fundacional apoyándose en el Operativo Independencia para eternizar un discurso que pretendía justificar la lucha contra la ciudadanía», fundamentó.

Asimismo, el realizador reflexionó sobre las sorprendentes resonancias que el lenguaje y las categorías de persecución ideológica exhibidas en el documental guardan con el presente político, evidenciando una preocupante persistencia discursiva. Para D’Eufemia, adentrarse en este archivo documental interpela al espectador contemporáneo al exponer cómo se construye artificialmente la figura del enemigo interno. «La película indaga en la construcción del enemigo y uno ve ese lenguaje de los museos donde todos eran tildados de marxistas o zurdos; cuando terminás de ver el documental, la sensación inmediata que surge en los espectadores es que asistimos a la reversión de lo que se construía en aquel entonces», advirtió.

Finalmente, el director invitó a todo el público a acompañar las funciones del documental en la sala Lugones y valoró la importancia de sostener el cine nacional como un bastión fundamental de la memoria colectiva y la identidad cultural argentina. En un contexto de ajuste y desfinanciamiento para la cultura, D’Eufemia reivindicó la producción audiovisual independiente como un ejercicio ineludible de resistencia democrática. «Hacer cine hoy es un acto de compromiso y defensa de nuestra historia; esperamos a todos en la sala para debatir sobre estas imágenes inéditas que nos obligan a seguir reflexionando sobre nuestro pasado y nuestro presente», concluyó.

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