¿Retorna el antimperialismo?
- Caballero de Día
- 7 de enero de 2026
- 73
El periodista y conductor Roberto Caballero analizó en su editorial de Caballero de Día el avance explícito del poder estadounidense sobre América Latina, a partir de la intervención militar en Venezuela y el reconocimiento abierto de Washington de que sus acciones responden a intereses estratégicos ligados al control de recursos naturales.
Caballero sostuvo que Estados Unidos “se arroga una vez más el papel de patrón” en la región y remarcó que, a diferencia de etapas anteriores, hoy ya no hay eufemismos ni discursos humanitarios que encubran la política exterior norteamericana. “Es el propio Estados Unidos el que dice que no le importan los derechos humanos ni el libre comercio, sino el petróleo”, afirmó, al referirse al anuncio de Donald Trump sobre un acuerdo por 50 millones de barriles de crudo con Venezuela a cambio del cese de ataques militares.
En ese marco, el conductor señaló que el actual gobierno estadounidense “relanza el corolario Trump de la doctrina Monroe”, al concebir a América Latina como una “despensa” de recursos estratégicos —petróleo, agua, litio y tierras raras— que pueden ser asegurados mediante presión política, económica o militar. Según advirtió, la novedad no es solo la crudeza del discurso, sino que esta política cuenta con gobiernos de la región que “aceptan sin pudor el alineamiento”, incluso cuando fueron elegidos por voto popular.
Caballero comparó la coyuntura actual con otros momentos históricos y recordó las advertencias de Salvador Allende sobre el imperialismo estadounidense. “Lo que Allende describía hace casi 60 años parece dicho ayer”, subrayó, al destacar la vigencia de aquellas denuncias sobre la explotación de América Latina por intereses económicos externos.
El periodista también cuestionó la reacción social frente a estos hechos y se preguntó si el antiimperialismo está efectivamente retornando como bandera política o si se trata apenas de una retórica debilitada. En ese sentido, expresó preocupación por la naturalización del injerencismo y afirmó que “Estados Unidos tiene quórum propio en el Parlamento argentino”, como síntesis de la gravitación que mantiene sobre la política local.
Para cerrar, recuperó reflexiones del papa Francisco sobre el imperialismo y la “tercera guerra mundial por etapas”, y vinculó ese diagnóstico con el proyecto histórico de unidad latinoamericana de San Martín y Bolívar. “La soberanía de los pueblos y la integración regional siguen siendo tareas pendientes frente a imperialismos que hoy ya no disimulan”, concluyó.