Política de tobillera
- Caballero de Día
- 3 de marzo de 2026
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En su habitual editorial, Roberto Caballero se refirió a la conferencia convocada por organismos de derechos humanos para denunciar las condiciones de detención de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y cuestionó lo que definió como una proscripción política en el marco del actual escenario nacional.
El periodista Roberto Caballero sostuvo que las restricciones impuestas a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su arresto domiciliario son “más severas que las que pesan sobre represores condenados por crímenes de lesa humanidad” y consideró que esa situación responde a una decisión política orientada a excluirla de la vida pública.
Según explicó, organismos de derechos humanos ofrecerán una conferencia de prensa para denunciar ante la comunidad nacional e internacional las condiciones de detención de la ex mandataria, y también para visibilizar las situaciones judiciales de ex funcionarios como Julio De Vido y Milagro Sala.
Caballero afirmó que el tratamiento judicial hacia la ex jefa de Estado revela “un Estado que odia”, al tiempo que encuadró la situación en una estrategia más amplia que —a su entender— busca consolidar el modelo del presidente Javier Milei mediante la invalidación de figuras opositoras. “No es sólo una detención, es una proscripción que pretende borrar de la escena política a quienes encarnan un proyecto alternativo”, señaló.
En su análisis, vinculó ese proceso con la discusión sobre el poder mediático y reivindicó la decisión política de avanzar con la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual durante el segundo mandato de Fernández de Kirchner. “Fue la única que enfrentó la concentración de medios”, remarcó, y aseguró que aquella iniciativa respondió a un reclamo histórico del sector de la comunicación.
El periodista también cuestionó la derogación de normas vinculadas al estatuto profesional del periodismo y advirtió sobre un retroceso en materia de garantías laborales y protección de fuentes. “La Constitución requiere gobiernos que la cumplan; si no, se vuelve letra muerta”, sostuvo.
En otro tramo, planteó que diversos sectores que resultaron beneficiados por políticas culturales y sociales de los gobiernos kirchneristas no acompañaron con la misma firmeza las medidas de protesta convocadas en el presente contexto. “No se puede separar la situación judicial de Cristina del modelo económico que hoy se aplica”, afirmó.
Caballero consideró que el debate de fondo remite a la soberanía y al rumbo económico del país, en un contexto de negociaciones con el Fondo Monetario Internacional. “Si el discurso omite a Cristina o al FMI, se pierde parte central de la escena”, expresó.
Finalmente, defendió su posicionamiento público como una cuestión de memoria y coherencia personal. “La salida no es sin memoria. El futuro tiene historia o no tiene futuro”, concluyó.