Martín Fierro a la cobardía
- Caballero de Día
- 20 de mayo de 2026
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En su habitual editorial Roberto Caballero señaló la ausencia de pronunciamientos políticos en la entrega de premios televisivos y contrastó esa actitud con las protestas en Bolivia y la movilización por la salud en Argentina.
Al inicio de su interlocución, Caballero cuestionó la falta de posicionamientos públicos de periodistas y figuras del medio durante la última entrega de los premios Martín Fierro, en un editorial donde vinculó ese silencio con el contexto de protestas sociales en Bolivia y con el reclamo por el acceso a la salud en Argentina.
Caballero señaló que las manifestaciones en Bolivia reflejan la respuesta de un pueblo frente a las políticas de ajuste y a las recetas del Fondo Monetario Internacional, una situación que, afirmó, evoca el escenario de los años 90. “Cuando las cosas están mal la gente protesta y protesta mucho”, sostuvo.
En el plano local, el periodista enmarcó la marcha federal por la salud como una expresión de ese mismo malestar. Denunció recortes en el PAMI, la restricción en el acceso a medicamentos y el impacto de las medidas económicas en los sectores más vulnerables. “La gente tiene que optar entre comprarse los remedios o el plato de comida diario”, afirmó.
Sobre la ceremonia de los Martín Fierro, Caballero lamentó que el evento no haya sido utilizado para referirse a la proscripción política en el país ni para reclamar por la libertad de Cristina Fernández de Kirchner. “Hay algo del coraje social, del coraje público que hoy está un poco extraviado”, expresó.
También se refirió a la relación entre el Gobierno y la prensa, citando un relevamiento de Fopea según el cual el presidente habría publicado más de 60 mensajes en redes sociales con insultos a periodistas. “A esos insultos nosotros le respondemos con trabajo”, dijo, y reconoció que su colega Rolando Graña sí mencionó el ataque a la emisora La Patriada durante la transmisión.
Caballero cerró su editorial planteando que el país necesita recuperar la normalidad institucional y no naturalizar situaciones que considera injustas. “Quiero que la Argentina vuelva a ser un país normal, donde si hay un juicio injusto y una persona inocente presa, esa persona esté libre”, concluyó.