¿Cómo vive Brasil la situación en Venezuela?
- Caballero de Día
- 6 de enero de 2026
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El periodista Diego Vidal habló desde Brasil con Caballero de Día acerca de la cobertura mediática, las tensiones internas en el gobierno de Lula, el impacto del año electoral y la preocupación creciente en sectores del Partido de los Trabajadores ante la injerencia de Estados Unidos en la región.
Al inicio de la entrevista, Vidal trazó un panorama crítico sobre cómo se sigue la situación venezolana, en un contexto atravesado por la campaña presidencial que llevará a Luiz Inácio Lula da Silva en busca de su cuarto mandato y por una renovada ofensiva geopolítica de Washington en América Latina.
Vidal señaló que los grandes medios brasileños, en especial los conglomerados hegemónicos como Globo y Folha de São Paulo, adoptaron una línea editorial alineada con la política estadounidense. “Respaldan sin matices lo que hizo Trump con Venezuela”, afirmó, y explicó que esa postura se combina con el clima electoral interno, donde Lula aparece como favorito ante una derecha fragmentada y en disputa.
El periodista advirtió que la crisis venezolana generó malestar en la base del Partido de los Trabajadores, que cuestionó la demora del gobierno brasileño en repudiar la injerencia de Estados Unidos. “Petro salió primero y acá hubo más de siete horas de silencio. Eso generó una discusión fuerte dentro del PT”, relató. Según explicó, la presión militante derivó en que la movilización convocada para el 8 de enero —aniversario del intento de golpe bolsonarista— incorporara también el rechazo a lo ocurrido en Venezuela.
En el plano económico y estratégico, Vidal rechazó la idea de un supuesto reparto del mundo entre potencias y destacó el peso determinante de China en Brasil. Recordó que el gigante asiático es el principal socio comercial del país, destino central de exportaciones de maíz y carne vacuna, además de impulsar inversiones en infraestructura, tecnología, transporte y autos eléctricos. “Es absurdo pensar que China va a entregar América Latina”, subrayó.
Indicó además que 19 de los 26 estados brasileños tienen a China como principal socio comercial y que incluso algunas regiones mantienen a Venezuela como socio relevante, lo que genera preocupación en sectores de la dirigencia oficialista y aliados de Lula.
Vidal también se refirió a un cambio de postura del gobierno brasileño respecto de Venezuela, tras haber reclamado actas electorales y tomado distancia de Nicolás Maduro. “Brasil reconoció rápidamente a Delcy Rodríguez como presidenta interina y Lula habló con ella, algo que no había hecho con Maduro”, sostuvo, y consideró que esa posición contribuyó a debilitar el frente regional frente a la ofensiva estadounidense.
Finalmente, alertó que Estados Unidos buscará influir en las elecciones brasileñas, aunque con límites. “Brasil no está atado a una deuda externa colosal ni carece de reservas. El riesgo pasa por la desestabilización política y el financiamiento de operaciones electorales”, afirmó.
Para Vidal, el escenario actual confirma una ruptura del orden internacional surgido tras la posguerra. “La legalidad internacional ya se quebró y Trump dejó la hipocresía de lado”, concluyó, al tiempo que destacó el creciente peso de China y Rusia frente a una hegemonía estadounidense cada vez más erosionada.