Alemán: «No estoy seguro de que las dictaduras terminen»
- Noticias 2
- 6 de mayo de 2026
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En un profundo conversatorio junto a Daniel Tognetti y Diego Sztulwark en Siempre es Hoy, el psicoanalista y escritor Jorge Alemán analizó el clima social en Argentina y advirtió sobre un fenómeno complejo: la existencia de un malestar extendido que, sin embargo, carece de una traducción política clara. «He comprobado que hay un malestar, pero no tiene una definición precisa ni está intervenido políticamente; no tiene una síntesis, no tiene un liderazgo ni un cauce», explicó Alemán. Según su visión, el «mantra» que domina el sentido común es que, a pesar del sufrimiento económico, gran parte de la sociedad manifiesta no querer regresar al pasado, lo que deja al malestar en un estado de fragmentación y orfandad de representación.
Alemán planteó que estamos asistiendo a un cambio de paradigma histórico donde la cultura política —entendida como la herramienta fundamental de los seres humanos para resolver su vida en sociedad— está en crisis. «Estamos viviendo un tiempo en donde lo que considerábamos que era un ser humano, no sabemos si se va a seguir considerando de la misma manera», reflexionó, sugiriendo que la transformación es incluso antropológica. Para el intelectual, la idea de que la política ya no sirve para transformar la existencia se ha vuelto el «residuo inteligente» de las conversaciones cotidianas: hoy, quien afirma que no hay que poner expectativas en la política es quien parece tener la razón en la charla de calle.
En este contexto, el filósofo ubicó la figura de Javier Milei no como un error del sistema, sino como un representante eficaz de ese escepticismo generalizado hacia lo político. Alemán sostuvo que, a pesar del desastre económico, la gestión de la comunicación oficial (mencionando a figuras como Adorni) y las denuncias cruzadas, ese núcleo de rechazo a la política como instrumento de cambio sigue vigente. La gran incógnita que dejó planteada es si la política volverá a ser alguna vez el eje articulador de la vida social o si estamos ante un escenario donde el malestar social permanecerá desconectado de cualquier proyecto colectivo de transformación.