MÁXIMO KIRCHNER: «QUEREMOS QUE CRISTINA SEA CANDIDATA»
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- 29 de julio de 2026
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En una extensa entrevista en El Pase por AM 530, junto a los periodistas Cynthia García y Roberto Caballero, el diputado nacional Máximo Kirchner lanzó una fuerte definición política al asegurar de forma categórica: «Queremos que Cristina sea candidata». Durante la conversación, el legislador remarcó que la sola posibilidad de que la expresidenta encabece la propuesta electoral «pone nerviosos a muchos», fundamentando la insistencia del espacio en que ella es la única dirigenta que ha demostrado el coraje necesario para defender los intereses populares. Al recordar que «la realidad económica era muy diferente con Cristina gobernando», denunció el escenario de proscripción que busca dejarla al margen del mapa político tras las decisiones judiciales en la Causa Vialidad y concluyó: «Si alguien quiere ser candidato, que lo diga. Todos pueden menos Cristina. En esta carta que publicó hoy, Cristina manifestó su voluntad de participar de la vida política».
A partir de esa definición central, el análisis de Kirchner derivó en la profunda encrucijada financiera que atraviesa el país, con duras críticas hacia la visita de la titular del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva. El diputado cuestionó el recorrido de la funcionaria por Neuquén y el Centro Cultural Kirchner al señalar que «no pisó un barrio» y que tan solo «viene a hacer un inventariado» de los recursos estratégicos nacionales, advirtiendo que resulta inaceptable que «alguien que no vive en el país, viene a decir qué país quiere». Frente a este panorama, fundamentó la necesidad de un ordenamiento legislativo para abordar los compromisos de deuda externa que hoy agobian a las familias, remarcando que «hay una parte de la sociedad que está muy endeudada y está empezando a entender lo que es vivir así».
En ese mismo sentido, el legislador exigió abordar el problema de la deuda desde una perspectiva eminentemente política, recordando que los desembolsos pactados durante la gestión de Mauricio Macri «excedieron más de 13 veces lo que podía pagar Argentina». Argumentó que si el acuerdo con el FMI constituyó en su origen un crédito político, la solución definitiva debe construirse bajo el mismo criterio institucional y sin condenar al pueblo a mayores privaciones. Asimismo, puso en evidencia las contradicciones de la gestión económica actual frente a las exigencias del organismo multilateral, señalando con severidad que desde el oficialismo «no pudieron cumplir las metas fiscales ni con una motosierra descontrolada».
Al examinar el desarrollo productivo y la situación energética, el dirigente puntualizó que la administración de Javier Milei intenta adjudicarse como propios ciertos logros o activos estratégicos que en realidad responden a decisiones soberanas tomadas durante los gobiernos kirchneristas. Al respecto, sostuvo que «todo lo que hoy Milei celebra como si fuera un logro propio fue algo que se hizo hace más de 10 años con la nacionalización de YPF y que se pensó para pagar deudas que hoy no se van a pagar». Paralelamente, rechazó los resultados del programa económico al denunciar que las autoridades «sólo quieren la implosión de la sociedad» y que el costo del ajuste recae directamente sobre la población golpeada por la inflación.
Para sintetizar el impacto del rumbo actual sobre los ingresos familiares, el diputado recordó el contraste entre los discursos de campaña del oficialismo y los resultados concretos en la vida diaria de los trabajadores. En esa línea, remarcó que «Milei les prometió a los argentinos que iban a ganar en dólares y muchos lo votaron por eso», pero contrapuso con dureza la realidad del consumo popular afirmando que «lo que le dolarizaron a la gente fueron los gastos» cotidianos como los servicios públicos, las tarifas energéticas y los combustibles. De igual modo, sostuvo que el gobierno nacional ha arrastrado a la ciudadanía a «un sacrificio que no tiene resultados» tangibles para la producción ni para el empleo.
Finalmente, Kirchner llamó a toda la dirigencia opositora a dar un debate de cara al futuro que trascienda las intenciones individuales y ofrezca certezas concretas a un pueblo golpeado por la incertidumbre. Subrayó que cuando un candidato proponga industrializar o mejorar las prestaciones del Estado, también debe explicar con claridad «de dónde va a sacar los recursos para hacerlo», exigiendo mostrar el cómo más allá del mero diagnóstico. Al cuestionar los discursos triunfalistas de la administración oficial preguntándose por qué la población sufre si consideran que son los mejores de la historia, concluyó con un llamado ético a construir una alternativa política capaz de devolver la esperanza, trabajando por una Argentina que al menos garantice «más días felices que tristes».