«La reforma laboral avanza en destruir los derechos de los trabajadores y justifica el ajuste de las empresas»
- Caballero de Día
- 10 de febrero de 2026
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El referente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico, cuestionó en Caballero de día el tratamiento parlamentario de la iniciativa oficial y llamó a “resistir hasta el último momento” en el Senado y Diputados. Afirmó que la norma “garantiza despidos baratos” y alertó sobre un proceso de desindustrialización.
El dirigente social Emilio Pérsico sostuvo que la reforma laboral impulsada por el Gobierno “avanza en destruir los derechos de los trabajadores” y afirmó que la iniciativa “no tiene nada positivo” para el empleo formal, sino que “justifica el ajuste de las empresas”.
En diálogo con Caballero de día, el referente del Movimiento Evita planteó que el debate parlamentario aún no está cerrado y llamó a mantener la presión social. “Hay que seguir peleando hasta el último momento y después también. Ahora viene el Senado, después Diputados. Hay que avanzar en la resistencia a esta ley”, señaló.
Según Pérsico, la propuesta oficial apunta a “facilitar despidos con menor costo” en un contexto de caída del empleo. “Es una ley para que los empresarios puedan cerrar empresas al menor costo posible. En los momentos más difíciles es cuando más hay que preservar el trabajo”, remarcó.
El dirigente cuestionó además que la reforma pueda generar nuevos puestos registrados. “No hay nada que justifique que va a haber más trabajadores en blanco. Es una ley que garantiza despidos baratos”, insistió.
En ese marco, vinculó la iniciativa con un proceso de “industricidio” y advirtió que parte del empresariado podría utilizar el nuevo esquema para abandonar la producción. “Muchos industriales se retiran para dedicarse a la importación o a la timba financiera. La fábrica es un bien social: ahí no sólo hay capital, también hay trabajadores y un Estado que generó condiciones para que exista”, afirmó.
Consultado por la menor movilización social en comparación con otros períodos, Pérsico trazó un paralelismo con la década del 90 y consideró que los procesos de resistencia “no arrancan de un día para el otro”. “El dólar barato enamora durante un tiempo, aunque destruya trabajo. Después viene la crisis”, evaluó.
También apuntó a la dirigencia sindical y política. A su juicio, la CGT y los sindicatos “tendrían que empujar más fuerte la movilización”, y cuestionó a gobernadores peronistas que negocian la ley a cambio de recursos. “No habla muy bien de ellos”, deslizó.
Pese a ese diagnóstico, Pérsico estimó que el escenario podría modificarse en los próximos meses. “La elección le dio al Gobierno un aire de seis meses. Pasado ese tiempo, cuando la crisis avance, todos los sectores van a ser necesarios para construir una unidad nacional amplia y derrotar este modelo”, concluyó.