“Tenemos un sistema bélico y dictatorial encabezado por Donald Trump”
- Caballero de Día
- 7 de enero de 2026
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La periodista y corresponsal de Perfil en Brasil, Eleonora Grosman, analizó en diálogo con Caballero de Día los movimientos militares brasileños en la frontera con Venezuela, el impacto regional de la política exterior de Estados Unidos y las limitadas capacidades defensivas de América Latina frente al poder de Washington.
Grosman señaló que Brasil reforzó su presencia militar en la zona de Pacaraima, en el extremo norte del país, un punto estratégico por su cercanía con Venezuela y por haber sido corredor de una fuerte migración venezolana en los últimos años. Si bien aclaró que se trata de un despliegue preventivo, advirtió que el contexto regional obliga a “mirar con mucha atención” estos movimientos.
La periodista remarcó que la preocupación no es exclusiva de Brasil y que situaciones similares se observan en Colombia, especialmente porque gobiernos como los de Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro expresaron críticas abiertas a la acción militar de Estados Unidos contra Venezuela. “Eso marca una diferencia fuerte con otros presidentes de la región que avalaron o celebraron la intervención”, subrayó.
En ese marco, Grosman fue categórica al describir el escenario global: “Tenemos un sistema prácticamente bélico y dictatorial encabezado por Donald Trump”. A su entender, se impuso una lógica de fuerza que debilita al derecho internacional y deja a los organismos multilaterales con escaso margen para contener a Estados Unidos. “Volvió la política del garrote”, afirmó.
Consultada sobre la capacidad de respuesta regional, advirtió que ningún país latinoamericano —ni siquiera en conjunto— está en condiciones de enfrentar militarmente a Estados Unidos. Recordó que fracasó el intento de construir un sistema de defensa latinoamericano durante el ciclo de gobiernos progresistas y sostuvo que hoy esa carencia expone con crudeza la vulnerabilidad regional.
Grosman también alertó sobre otras formas de injerencia que no pasan por lo militar, como la presión económica, el uso de plataformas digitales y la influencia sobre sectores judiciales. En ese sentido, consideró “muy preocupante” la posibilidad de interferencia en los procesos electorales, en particular en Brasil, que atraviesa un año clave rumbo a las próximas presidenciales.
Respecto de la política interna brasileña, señaló que Lula conserva ventaja en las encuestas, aunque advirtió que el escenario sigue abierto. Destacó además que el bolsonarismo mantiene una base electoral significativa, pese a la prisión de Jair Bolsonaro por el intento de golpe de Estado de enero de 2023, un hecho que —según indicó— cuenta con el aval de una mayoría de la sociedad.
Finalmente, Grosman sostuvo que, aunque Estados Unidos sigue siendo el hegemón, su poder muestra fisuras. Como ejemplo, mencionó el retroceso de Trump en las acusaciones contra Nicolás Maduro por narcotráfico. “Eso demuestra que no todo es como Trump quiere, ni siquiera dentro de la justicia estadounidense”, concluyó, y resumió el clima regional con una definición inquietante: “Estamos en el aire, sin saber cómo puede terminar todo esto”.