Jorge Alemán: “El Capitalismo y la Democracia se separaron”
- Columnas
- 5 de enero de 2026
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En La Tarde con Carlos Polimeni, el psicoanalista y escritor Jorge Alemán analizó el escenario internacional abierto tras la intervención de Estados Unidos en Venezuela y advirtió que el mundo ingresó en una etapa histórica profundamente oscura. Desde el inicio de la entrevista, Alemán sostuvo que ya no rigen las reglas conocidas del orden global y afirmó con contundencia que “el capitalismo y la democracia se separaron”, marcando el fin de cualquier ilusión de regulación liberal y de equilibrio entre potencias.
Más adelante, el pensador argentino explicó que el avance de gobiernos de ultraderecha no fue un fenómeno impuesto, sino el resultado de procesos electorales atravesados por la pandemia y el triunfo del negacionismo en la batalla cultural. En ese sentido, remarcó que figuras como Donald Trump o Javier Milei “expresan decisiones de sociedades que votaron libremente”, y alertó sobre el surgimiento de un nuevo tipo de totalitarismo que se sostuvo tanto en la violencia directa como en una retórica del poder basada en la mentira, la incoherencia y la impunidad discursiva.
En el mismo tono, Alemán señaló que ya no existió un mundo multipolar, sino un escenario dominado por “neoemperadores” que actuaron sin instancias reales de control. Según explicó, las potencias negociaron entre sí zonas de influencia mientras abandonaron cualquier principio de soberanía para los países más débiles. “La hegemonía liberal terminó y las instancias de regulación mundiales no funcionan”, sostuvo, y agregó que la violencia ejercida por los poderosos se naturalizó sin que el resto del mundo alzara la voz más allá de comunicados formales.
Finalmente, el psicoanalista planteó que la única salida posible frente a este panorama fue reconstruir una solidaridad internacional que defendiera, al menos, el principio básico de soberanía de las naciones. Aunque reconoció las enormes dificultades, advirtió que “lo peor es resignarse y aceptar que esto es lo que hay”. En un contexto donde Estados Unidos volvió a imponer un orden basado en la fuerza, Alemán concluyó que abandonar la defensa de la democracia significó dejar el futuro en manos de un poder que ya no ocultó su desprecio por cualquier límite.