Ángela Irene y Manu Navarro en La Tarde Con Carlos Polimeni
- La tarde con Carlos Polimeni
- 29 de junio de 2026
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En una tarde colmada de emoción y mística folklórica, la destacada cantora pampeana Ángela Irene, considerada una legítima exponente de la escuela interpretativa de Mercedes Sosa, visitó los estudios de AM 530 junto al eximio guitarrista Manu Navarro. La artista conversó con Carlos Polimeni sobre el lanzamiento de su flamante material discográfico titulado De piel, un compendio de canciones nacidas desde las marcas profundas de la memoria, el amor y la resiliencia. Este ansiado álbum, que tuvo un sinuoso camino de producción atravesado por la inesperada pérdida de su querido amigo y productor Lalo Romero, la interrupción de la pandemia y vicisitudes de salud, será presentado oficialmente este martes 30 de junio a las 20:45 horas en el Café Berlín, ubicado en el barrio porteño de Villa Devoto, donde los músicos se reencontrarán con su público en una velada que promete invitados especiales y una profunda comunión artística.
Durante la entrevista, Ángela Irene desandó las páginas de su historia y recordó los complejos inicios de su proyección nacional en enero de 1977, cuando se consagró ganadora en el Festival de Cosquín en plena dictadura militar. La intérprete rememoró que la composición con la que originalmente iba a competir, «Paisaje Coplero», de Roberto Margarido y Raúl Mercado, fue censurada por las tijeras del régimen debido a la persecución sufrida por Los Andariegos, lo que obligó a su sello discográfico a asignarle de urgencia una samba del Negro Miguel Ángel Gutiérrez y Pancho Berra que transformó su destino. Frente a los micrófonos de la radio, el binomio musical regaló una sublime versión en vivo de una canción de Alejandro Carrizo y Rubén Cruz, dedicada a Ramona, una emblemática mujer tucumana de la villa de Cruz Alta que se ponía a la cabeza de las históricas protestas de los zafreros contra los rigores de los ingenios azucareros.
El programa también propició un emotivo cruce familiar y profesional cuando Polimeni recordó que Damián Sánchez —autor de clásicos ineludibles de la música popular argentina— es su tío, desatando anécdotas sobre la profunda amistad que une al compositor mendocino con el entorno de la cantora. Ángela revivió con nitidez el día exacto de noviembre de 1974 en el que Mercedes Sosa la escuchó cantar «Cajita de música» en General Pico y, deslumbrada por su talento, intercedió ante sus padres para trasladarla a Buenos Aires y apadrinar la firma de su primer contrato profesional con Polygram. Asimismo, repasó los motivos de su dilatada discografía, explicando que tras su recordado álbum de 2008 con Luis Salinas y Raúl Carnota pasó largo tiempo alejada de los estudios por robos de cintas maestras, problemas logísticos y su firme negativa a someterse a los mandatos comerciales de las discográficas, que pretendían encasillarla en géneros ajenos a su esencia poética.
Para coronar el encuentro musical en La Tarde Con Carlos Polimeni, los artistas interpretaron una célebre tonada compuesta especialmente para Ángela Irene por el Negro Villavicencio y Cacho Valle. La cantora recordó entre risas cómo nació esa obra durante los festivales de Villa Mercedes, cuando ella, siendo la única mujer en las tradicionales serenatas cuyanas, les reclamó a los creadores que sus letras solían abordar temáticas bohemias y masculinas que no se ajustaban a la voz de una muchacha joven. La calidez de la interpretación y el virtuosismo en la guitarra de Manu Navarro, quien acompaña a la vocalista desde hace dieciséis años, despertaron el inmediato agradecimiento y la emoción de los oyentes de la radio, quienes colmaron la línea de mensajes para celebrar la vigencia de una de las leyendas vivientes y sobrevivientes de la interpretación del folklore nacional.