El titular de la Cámara Argentina de la Construcción, Gustavo Weiss, dialogó con Bonavitta 530 acerca de la caída de la actividad, la pérdida de empleo en el sector, la falta de inversión en infraestructura y el respaldo mayoritario del empresariado a la normalización macroeconómica impulsada por el Gobierno.
El presidente de la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco), Gustavo Weiss, aseguró que el sector atraviesa un nivel de actividad “sensiblemente más bajo” que en 2023, luego de una caída del orden del 25% entre mediados de 2023 y mediados de 2024, producto del virtual freno a la obra pública nacional y la retracción del mercado inmobiliario privado.
“Fue un año muy duro, con una inversión pública casi nula y desarrolladores que no encuentran rentabilidad porque el mercado no convalida precios para nuevos proyectos”, explicó Weiss. Según precisó, desde mediados de 2024 la actividad se encuentra estabilizada, aunque en un piso bajo y con oscilaciones mensuales menores.
El impacto más severo se dio en el empleo. Weiss estimó que en ese período se perdieron unos 120 mil puestos de trabajo directos en la construcción, a los que se suma un volumen similar de empleos indirectos. “Cada empleo directo genera al menos uno indirecto, en proveedores de insumos, transporte y servicios. Cuando una obra se detiene, también se paraliza la economía local que gira a su alrededor”, señaló.
En ese marco, volvió a advertir sobre el deterioro de la infraestructura nacional. “La Argentina arrastra décadas de baja inversión. No es solo un problema de este gobierno. Sin infraestructura no hay modernización ni desarrollo de la estructura económica”, remarcó.
Consultado sobre la reforma laboral que impulsa el Ejecutivo, Weiss consideró que la legislación vigente “es muy antigua” y que resulta necesario actualizar las relaciones laborales. Sin embargo, aclaró que los cambios normativos por sí solos no generan empleo. “El empleo lo genera la actividad económica. Para formalizar al 50% de trabajadores que hoy están en la informalidad, hay que crecer y discutir una reforma entre todos”, sostuvo.
Respecto al vínculo entre el Gobierno y el empresariado, Weiss afirmó que existe un respaldo mayoritario al rumbo económico general. “El empresariado entiende que el país necesita una macroeconomía ordenada, una moneda estable y reglas previsibles, como tienen nuestros vecinos Uruguay, Brasil o Chile. Eso no debería discutirse más”, afirmó.
No obstante, planteó que persisten diferencias en aspectos concretos del modelo. “No tenemos problema en competir con el exterior, pero necesitamos que se nivele la cancha: bajar la carga impositiva, reducir conflictos laborales y mejorar condiciones de competitividad”, explicó. “En términos generales, creo que el empresariado apoya el rumbo, aunque después haya muchos matices y debates pendientes”.
Finalmente, Weiss repasó su extensa trayectoria en el sector y señaló que el mayor boom de la construcción lo vivió durante el último gobierno militar, aclarando que no se trata de una reivindicación política. “Hubo una inversión en infraestructura muy fuerte, el país venía muy atrasado. Eso después se fue diluyendo con el tiempo”, concluyó.
