El analista internacional Federico Montero dialogó con Caballero de Día, el programa que conduce Roberto Caballero, y analizó la ofensiva de Donald Trump sobre Irán. “Esto no es una declaración de guerra, no pasó por el Congreso de Estados Unidos”, aclaró de entrada, aunque señaló que demócratas y republicanos “están alineados con Israel”. Para Montero, el bombardeo no fue un hecho aislado sino una intervención orientada a “destruir la estructura de gobierno” iraní y forzar un reordenamiento político más favorable a Washington.
En ese sentido, explicó que la estrategia replica un “modus operandi” ya aplicado en otros escenarios: “Cuando no pueden quebrar el régimen político por manifestaciones o intentos de golpe, lo hacen atacando directamente la estructura de gobierno”. Además, sostuvo que el objetivo es aislar a Irán de sus alianzas regionales y globales. “El segundo objetivo es el aislamiento de las redes que sostenían a estos países”, afirmó, y vinculó la ofensiva con la caída de gobiernos aliados en la región y el reposicionamiento de Estados más cercanos a los intereses norteamericanos.
Más adelante, Montero puso el foco en el tablero geopolítico más amplio y en el rol de Rusia y China. “Rusia está imposibilitada de tener una respuesta militar directa por su propia guerra, y China no tiene una doctrina de intervención militar de ese tipo”, explicó. Sin embargo, advirtió que Irán es “un socio bastante más grande en términos de provisión de petróleo para China” y también un aliado estratégico de Moscú, por lo que la escalada podría tensionar equilibrios económicos globales. “Habrá que ver en las próximas horas cuáles son las capacidades de presión, no militares, pero sí económicas”, evaluó.
Finalmente, el analista interpretó el movimiento de Trump en clave interna y estratégica. “Está marcando la cancha de cara a su encuentro con Xi Jinping y a las elecciones de medio término”, señaló, y agregó que el presidente busca fortalecerse políticamente en un contexto de debilidad en la opinión pública. “Aprovecha el comienzo del año para posicionarse con fuerza en el tablero internacional”, concluyó Montero, dejando abierta la incógnita sobre cuánto puede sostenerse esa ofensiva sin desatar una inestabilidad regional de consecuencias imprevisibles.
