Marina Acosta, directora de Comunicación de Consultora Analogías dialogó con La García (AM 530-Somos Radio)
En una entrevista concedida a Cynthia García en La García, la directora de la consultora Analogías y doctora en Ciencias Sociales, Marina Acosta, detalló los principales resultados del estudio de opinión pública de octubre. La especialista señaló que se observa un malestar social multidimensional y un marcado desencanto con el rumbo oficial. “El informe arroja datos muy críticos para el Ejecutivo: más del 60% de los consultados aprueba un diagnóstico negativo sobre la administración nacional, siendo las mujeres, la franja etaria de 45 a 59 años y los sectores populares los núcleos más críticos”, explicó la socióloga.
En ese sentido, Acosta remarcó el crecimiento del posicionamiento opositor, que alcanzó un 37%, aunque enfatizó que existe un alto porcentaje de indecisos que demanda respuestas de la política. “Hay un 40% de la ciudadanía que no se define entre oficialismo u oposición, lo que refleja que existe una porción importante de la sociedad que todavía espera una alternativa sólida, principalmente por parte del peronismo”, analizó. Asimismo, destacó que la percepción de corrupción en la gestión oficial se consolidó en un 60%, un factor que se suma al malestar socioeconómico por la pérdida del poder adquisitivo y el desempleo.
Más adelante, la titular de Analogías subrayó el fuerte rechazo que generan ciertas medidas del Gobierno incluso dentro de su propia base electoral, como el recorte presupuestario a las universidades y la venta sin límites de tierras a extranjeros. “El reclamo por el financiamiento universitario público y la defensa de la soberanía sobre la tierra son demandas transversales; cerca del 68% de los encuestados rechaza la extranjerización de tierras sin límite”, precisó. A su vez, puntualizó que la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner mantiene un 45,1% de imagen positiva, consolidándose como la principal referencia opositora.
Finalmente, Acosta analizó el cambio de prioridades en la población, donde la inflación dejó de ser la única preocupación frente al deterioro salarial e institucional. “La preocupación central se trasladó hacia la estabilidad laboral y la recomposición de los ingresos, mientras que la consideración sobre el Poder Judicial y la Corte Suprema se mantiene en niveles históricamente negativos superiores al 60%”, concluyó, marcando el complejo escenario social que enfrenta el oficialismo.
