El ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak dialogó con Caballero de Día acerca de la situación del sistema sanitario, el financiamiento nacional y el debate en torno a la Ley de Salud Mental.
El titular de la cartera sanitaria bonaerense cuestionó la intención del Gobierno nacional de modificar la Ley de Salud Mental y sostuvo que “el problema no es la normativa, sino la falta de inversión y cumplimiento del presupuesto”.
En ese marco, advirtió que el Consejo Federal de Salud Mental “no funciona desde la asunción de la actual administración” y aseguró que no hubo instancias de discusión con las provincias. “Es extraño que quieran cambiar una ley sin debatirla ni hacerse cargo de la política sanitaria”, afirmó.
Kreplak remarcó que la normativa vigente considera la internación crónica en manicomios como una violación a los derechos humanos y destacó el proceso de desmanicomialización en territorio bonaerense. “Estamos cerrando instituciones y promoviendo la vida en comunidad con acompañamiento terapéutico. No es teórico: ya se aplica en la provincia”, señaló.
Según explicó, el eje del problema radica en el financiamiento. “La ley establece que el 10% del presupuesto de salud debe destinarse a salud mental, pero hoy la Nación apenas ejecuta el 1,4%. Sin recursos, cualquier sistema va a fallar”, indicó.
El funcionario también alertó sobre un aumento sostenido de la demanda. “Cerca del 30% de las consultas hospitalarias están vinculadas a salud mental. No es un tema marginal, atraviesa a toda la sociedad”, subrayó.
En paralelo, Kreplak advirtió sobre una “crisis general del sistema sanitario” asociada al recorte presupuestario nacional. En ese sentido, mencionó la situación del PAMI, con una caída cercana al 40% en términos reales, lo que impacta en la provisión de medicamentos y en la cadena de pagos a prestadores.
“Hoy vemos jubilados que no reciben sus tratamientos y un sistema que empieza a resentirse en todos los niveles, tanto público como privado”, afirmó.
El ministro también expresó preocupación por el posible desmantelamiento del programa Remediar, al que calificó como “uno de los pilares del sistema de salud”. “Son 20 millones de personas que dependen de esos medicamentos. Si se interrumpe, el impacto sanitario será muy grave”, advirtió.
Asimismo, señaló demoras y faltantes en la provisión de vacunas por parte del Estado nacional. “Se están entregando cantidades insuficientes, lo que reduce la cobertura y aumenta el riesgo de enfermedades prevenibles”, explicó.
Para Kreplak, la situación responde a una combinación de recortes y problemas de gestión. “El sistema está bajo presión. Sin financiamiento adecuado, no hay reforma posible”, concluyó.
