El politólogo brasileño dialogó con Caballero de día sobre la victoria electoral de Luiz Inácio Lula da Silva y destacó el papel de la movilización juvenil para revertir el escenario entre la primera y la segunda vuelta.
“Lo fundamental fue la movilización de los jóvenes”, afirmó Emir Sader, quien señaló que las manifestaciones en todo Brasil fueron determinantes para cambiar el resultado electoral. También destacó la campaña dirigida a quienes no habían votado en la primera vuelta: de los 33 millones de personas que se habían abstenido, alrededor de 10 millones concurrieron a las urnas en la segunda instancia, según indicó. Para el politólogo, esa participación contribuyó a inclinar el resultado a favor de Lula.
Sader advirtió, sin embargo, que el apoyo electoral que conserva la extrema derecha constituye uno de los principales interrogantes para las fuerzas progresistas, incluso en contextos de crecimiento económico y bajo desempleo. En ese sentido, sostuvo que el fenómeno excede a Brasil y atraviesa a otros países de América Latina. También vinculó esa disputa con la hegemonía cultural del neoliberalismo, una concepción que, según planteó, convierte todo en mercancía y debilita los vínculos con la comunidad y el país.
De cara al nuevo mandato de Lula, el politólogo señaló que uno de los principales desafíos será avanzar hacia la superación del neoliberalismo y reducir las elevadas tasas de interés, que dificultan la situación de las personas endeudadas. Asimismo, mencionó al exministro de Economía Fernando Haddad como una posible figura para la continuidad política del proyecto de Lula. Para Sader, la experiencia brasileña deja lecciones para la izquierda regional, que deberá disputar no solo el terreno electoral, sino también las ideas y los valores que sostienen el modelo económico dominante.
