El senador Mariano Recalde dialogó con Siempre es hoy acerca de la media sanción en el Senado y cuestionó que los gobernadores “priorizaron recursos propios” mientras avanzaron cambios que reducen derechos laborales y mantienen el impuesto a las ganancias para trabajadores.
Al inicio de la entrevista Recalde afirmó que la reforma laboral aprobada en el Senado implicó una fuerte rebaja del impuesto a las ganancias para “el segmento más alto de empresas”, mientras se mantiene la carga sobre los trabajadores y se introducen modificaciones que, según advirtió, “empeoran la protección frente al despido y restringen el derecho de huelga”.
“Los gobernadores discutieron lo que les interesaba a ellos y con eso avanzó la ley”, sostuvo el legislador, al señalar que uno de los puntos centrales fue la reducción de impuestos coparticipables que benefician a cerca del 1% de las firmas de mayor facturación del país.
En tono crítico, cuestionó además la eliminación o rebaja de tributos sobre bienes suntuarios. “Ahora no pagan impuestos aeronaves, embarcaciones recreativas o autos de alta gama. Comprate un yate o un avión”, ironizó.
Recalde consideró que el capítulo laboral “fue empeorando en su redacción” durante el debate parlamentario y anticipó que varios artículos podrían ser impugnados en la Justicia. En particular, apuntó contra las limitaciones al derecho de huelga al ampliar la definición de actividades esenciales.
“La Constitución garantiza el derecho de huelga. La jurisprudencia nacional e internacional establece que no cualquier actividad puede considerarse esencial”, explicó. Recordó que la Organización Internacional del Trabajo delimita ese concepto a servicios cuya interrupción ponga en riesgo la vida, la salud o la seguridad, como emergencias sanitarias o control del tránsito aéreo.
En ese sentido, evaluó como “claramente inconstitucional” la nueva regulación y adelantó que habrá presentaciones judiciales, tanto colectivas como individuales, especialmente en casos de despidos.
Uno de los puntos más cuestionados por el senador fue la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que modifica el esquema indemnizatorio. A su entender, el mecanismo “desprotege frente al despido arbitrario” y podría derivar en la conformación de administradoras privadas con intervención del Ministerio de Economía y la Comisión Nacional de Valores. “Van a manejar miles de millones de dólares por año”, advirtió, y trazó un paralelo con el antecedente de las AFJP.
En el plano político, Recalde reconoció que el oficialismo consiguió un resultado favorable en la Cámara alta, aunque subrayó que “no es irreversible”. Señaló que el peronismo, con 28 votos en contra, mantiene la primera minoría pero ya no cuenta con mayoría propia. “Fue una mala noticia para la gente que trabaja”, resumió.
La iniciativa deberá ser tratada ahora por la Cámara de Diputados. Mientras tanto, el legislador anticipó que continuará la disputa parlamentaria y judicial sobre una norma que —según afirmó— reducirá vacaciones, ampliará la flexibilidad horaria y recortará licencias por enfermedad, incluso con disminuciones salariales si la dolencia se produce en actividades consideradas “riesgosas”.
