El diputado del Partido Comunista en el Parlamento israelí, politólogo y docente universitario, Ofer Cassif, dialogó con Caballero de día acerca de la situación en Gaza, la política del gobierno de Benjamin Netanyahu, la persecución que sufre la oposición y la necesidad de avanzar hacia la convivencia de dos Estados.
Cassif calificó a Netanyahu como “un asesino en masa y un criminal prófugo” y sostuvo que su fuerza política defiende desde hace décadas la creación de dos Estados, uno palestino y otro israelí, que convivan en paz. En ese sentido, afirmó que el pueblo palestino tiene derecho a vivir “en libertad e igualdad” y planteó que, bajo las circunstancias actuales, la solución pasa por un Estado palestino junto a Israel en los territorios ocupados por Israel en 1967, incluyendo Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este.
Al referirse a la situación en Gaza, Cassif sostuvo que “hay genocidio” y señaló que fue uno de los primeros parlamentarios israelíes en utilizar esa definición. Afirmó que distintos expertos, incluidos israelíes y judíos, comparten esa caracterización y expresó su rechazo a las acciones del gobierno israelí. El dirigente vinculó además la situación en Gaza con lo que describió como “limpieza étnica” y con el avance de sectores que calificó de fascistas dentro de Israel, y explicó que su posición también responde a su identidad como judío y a la historia de persecución sufrida por su familia durante el nazismo.
Por otra parte, Cassif denunció que él y otros sectores de la izquierda israelí son objeto de persecución y afirmó que ya constituyen “una minoría perseguida”. Sobre las próximas elecciones, sostuvo que existe la posibilidad de que Netanyahu vuelva a gobernar y atribuyó esa situación a la intimidación y el temor dentro de Israel, a la falta de una oposición parlamentaria que, según dijo, confronte al gobierno y a la actuación de la comunidad internacional. También denunció que el Comité Central Electoral descalificó su candidatura y otras listas árabes, aunque aclaró que las decisiones todavía deben ser revisadas por el Tribunal Supremo israelí.
