En una emotiva emisión especial de La Tarde con Carlos Polimeni (AM530) al cumplirse un nuevo aniversario del fallecimiento de Néstor Kirchner, el conductor le dedicó su editorial a recordar la figura, el legado y la impronta transformadora del expresidente. A lo largo del programa, matizado con archivos históricos, testimonios y poemas, Polimeni destacó cómo la llegada de Kirchner en 2003 reconfiguró el pulso político de la Argentina y devolvió la dignidad a las grandes mayorías populares. «Aquel sorprendente presidente de apenas el 22,7% de los votos logró recuperar un país devastado y nos puso a la altura de los grandes sueños de la patria; Néstor fue uno de esos fuegos que arden con tantas ganas que es imposible mirarlos sin parpadear», señaló el periodista al abrir la transmisión.
El recorrido por la memoria colectiva transitó por los hitos fundacionales de su gestión, desde el histórico discurso del 24 de marzo de 2004 en la ESMA —cuando el Estado pidió perdón por los crímenes de la dictadura y ordenó la baja de los retratos genocidas— hasta la decisión de romper con las recetas del Fondo Monetario Internacional. Asimismo, se recuperaron las voces de Hebe de Bonafini, Diego Maradona y el líder brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, quienes coincidieron en destacar la valentía y el liderazgo de un mandatario que no le temía al poder real. «Como bien decía Lula, Néstor logró recuperar la autoestima y el orgullo del pueblo argentino; supo interpretar las demandas históricas y tuvo la valentía de gobernar sin pedir cheques en blanco, proponiéndonos el sueño de una Argentina normal y justa» remarcó Polimeni.
La emisión también conectó el aniversario con el reciente triunfo democrático en Brasil, planteando la vigencia del proyecto nacional y popular frente a los embates de la extrema derecha y el modelo de ajuste actual. El conductor enfatizó que la figura de Kirchner se mantiene intacta como un faro ético y político para las nuevas generaciones que heredaron la convicción de luchar por la soberanía y la justicia social. «A dieciséis años de su partida física y frente a los desafíos del presente, el legado de Néstor sigue guiando nuestros pasos; nos dejó el ejemplo de un gladiador que se la jugó por sus ideales y nos demostró que ese fuego colectivo es imposible de apagar», concluyó.
