En el estudio de La García, el secretario de organización de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y candidato por la Lista Marrón para las elecciones nacionales del 7 y 8 de octubre, Alberto Patiño, analizó el complejo escenario que atraviesan los trabajadores del transporte frente a las políticas de ajuste. En diálogo con el equipo del programa, Patiño fundamentó la decisión de conformar una opción opositora a la conducción de Roberto Fernández, al señalar un agotamiento en las discusiones internas y una pérdida de representatividad gremial: “Tomamos la decisión de apartarnos junto a un gran cuerpo de delegados para volver al origen del sindicalismo; no se puede depender ni esperar pasivamente las respuestas de ningún gobierno cuando los salarios se encuentran por debajo de la línea de pobreza”.
El dirigente caracterizó el contexto actual como un retroceso histórico para los choferes de colectivo, situando los ingresos iniciales promedio en torno a 1.700.000 pesos, una cifra distante de los 3 millones necesarios para cubrir la canasta básica relevada por espacios como el Frente Sindical (FRESU). Patiño advirtió que la caída de los ingresos obligó a muchos choferes a abandonar la actividad con más de 15 años de antigüedad para volcarse a plataformas precarizadas como Uber o realizar changas informales: “El transporte es una profesión intensiva, de ocho horas diarias bajo constante estrés y con alta responsabilidad civil, pero hoy el salario ya no rinde y el trabajador vive únicamente para comer”.
Asimismo, el referente gremial cuestionó con firmeza la inacción de la conducción histórica de la UTA y la pasividad de la central obrera ante el ancla salarial del Ejecutivo nacional, comparando la coyuntura presente con las luchas sindicales de décadas pasadas. Al respecto, remarcó las deficiencias organizativas en la protección del empleo frente al achicamiento de líneas en la zona norte y la pérdida de antigüedad que sufren los trabajadores tras su reubicación: “A diferencia de lo que ocurrió en los años noventa con la creación del MTA, hoy se observa una pasividad que perjudica al chofer; si la dirigencia no pelea por la protección del salario y deja que el ajuste lo paguen los trabajadores, está fallando en su cometido estatutario”.
Finalmente, Patiño convocó a la democratización del gremio y reafirmó la movilización como único camino para recuperar los derechos perdidos, desestimando la efectividad del diálogo pasivo ante la crisis que impacta en el bienestar familiar y la salud mental de los choferes. Rumbo a los comicios del próximo mes en los que competirán cuatro nóminas a nivel nacional, el candidato de la Lista Marrón concluyó: “Nunca en la historia del movimiento obrero se conquistó un derecho mediante la negociación timorata o esperando el momento adecuado; todo se logró mediante la lucha activa y en la calle, y esa es la responsabilidad que asumimos ante las bases para transformar la realidad del transporte”.
