En su análisis para el programa La García (AM 530 – La Radio de las Madres), el politólogo y periodista Manuel Saralegui advirtió sobre las reformas de fondo que impulsa el gobierno nacional en el Congreso de la Nación —como la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central, la ley de «inocencia fiscal» y acuerdos de propiedad intelectual con Estados Unidos—, señalando que responden a una estrategia del poder económico para condicionar la política argentina hacia el futuro, independientemente del destino electoral de Javier Milei.
Saralegui planteó que el poder económico realizó una «autocrítica inversa» respecto a la gestión de Mauricio Macri: interpretó que aquel gobierno fracasó por no profundizó las reformas ni las volvió irreversibles. Ante el desgaste del relato oficial, las grietas del esquema económico y el aumento del endeudamiento familiar, la estrategia de las élites financieras no busca únicamente sostener la figura presidencial, sino blindar jurídicamente las transformaciones estructurales (como el RIGI, el congelamiento del impuesto a los bienes personales hasta 2038 y la ley de inviolabilidad de la propiedad privada) para evitar reestatizaciones en futuras administraciones.
En este marco, la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central constituye una pieza bisagra: por un lado, despoja a la autoridad monetaria de sus funciones de desarrollo económico, empleo y regulación del sistema financiero, limitándola de manera exclusiva al control inflacionario; por otro, eleva a dos tercios de los votos la exigencia legislativa para remover a sus autoridades, buscando imponerle un titular irremovible al próximo gobierno.
Finalmente, el analista remarcó el desafío para el campo popular frente a este modelo neocolonial y de extractivismo financiero: la tarea política del peronismo no solo consistirá en construir un programa alternativo con la misma audacia transformadora, sino en articular la fuerza institucional y popular necesaria para desarmar el enramado normativo diseñado para perpetuar el ajuste.
