En diálogo con Cynthia García en La García por la Radio de las Madres, la diputada nacional de Unión por la Patria, Lorena Pokoik, cuestionó con dureza las recientes intervenciones del presidente Javier Milei en el ámbito internacional y su alineamiento geopolítico. Pokoik señaló la inconsistencia del mandatario al pretender enarbolar la soberanía argentina en la Asamblea General de la ONU mientras consolida un eje irrestricto con Washington y Tel Aviv. En ese sentido, advirtió: «El presidente plantea una complementariedad estratégica con Occidente, especialmente con sus aliados principales, Estados Unidos e Israel, lo cual es absolutamente contradictorio con la causa Malvinas… Estamos hablando de dos países que no han venido apoyando nuestra causa».
La legisladora también apuntó contra las posturas ideológicas desplegadas por el jefe de Estado al aludir a la Argentina como una «tierra prometida», calificando ese tipo de discursos como un peligroso retroceso institucional y una retórica colonialista. Para Pokoik, las expresiones de Milei no solo dañan el histórico multilateralismo diplomático del país, sino que apañan violaciones a los derechos humanos y dinámicas de sometimiento en la escena global: «La idea de una tierra prometida es una lógica absolutamente supremacista en la clave que la utilizan Netanyahu y Trump… Es una lógica colonialista que pone a algunas personas por encima del resto para otorgarles un derecho en nombre de algún Dios».
Asimismo, Pokoik criticó el trasfondo de los proyectos legislativos y las políticas de defensa del Ejecutivo, tildándolos de «demagogia oportunista» para encubrir la cesión de recursos en el Atlántico Sur y la militarización del territorio. Al referirse a las contrataciones y explotaciones en las islas, remarcó que el Gobierno no impone sanciones efectivas a las firmas que operan ilegalmente: «No podemos defender o pedir la aplicación de sanciones a determinadas empresas cuando por otro lado estamos habilitando un vínculo privilegiado con Estados Unidos e Israel, que están explotando el 80% de nuestros recursos… No se están aplicando sanciones ni el presidente ha anunciado que el acuerdo actual con el Reino Unido firmado por él esté dado de baja».
Por último, la diputada alertó sobre los peligros que representa la desregulación total en materia de inteligencia artificial y la instalación de infraestructura extranjera de datos sin contrapartida de soberanía tecnológica. A su vez, denunció las iniciativas que unifican defensa interna e inteligencia exterior como un riesgo directo para las garantías constitucionales: «El presidente ofrece a la Argentina como un territorio de baja regulación o de ninguna regulación para atraer grandes inversiones, pero la verdad es que recibir centros de datos, consumir energía y aportar territorio no nos convierte automáticamente en una potencia… La Argentina puede terminar repitiendo en la economía digital el mismo patrón periférico de siempre: poner los recursos y comprar después el conocimiento».
