En una emotiva y profunda emisión especial de La Tarde con Carlos Polimeni (AM530) dedicada a conmemorar un nuevo aniversario del nacimiento de Diego Armando Maradona, el conductor reflexionó sobre la dimensión mítica, cultural y política del ídolo popular. A lo largo de su editorial, matizada con relatos históricos, poesía y testimonios, Polimeni destacó cómo la figura del astro trascendió largamente la esfera deportiva para instalarse de manera perpetua en el alma y la memoria colectiva de los argentinos y del mundo entero. «Hoy cumple años un mito, una leyenda, un ser de otra galaxia; podríamos omitir su apellido y todos tendríamos perfectamente en claro que estamos hablando de Diego, el último gran héroe analógico de nuestra historia» señaló el periodista al abrir el programa.
En esa misma línea, el conductor remarcó que la estatura de Maradona se agigantó no solo por sus hazañas inigualables dentro de la cancha —como aquella obra de arte ante los ingleses en 1986—, sino por su inquebrantable conciencia de clase y su valentía para enfrentar a los poderes reales. Polimeni subrayó que el capitán de la Selección siempre eligió estar del lado de los postergados, plantándose sin temor ante la FIFA, los Estados Unidos o los grandes poderes económicos. «Maradona no fue un simple jugador de fútbol, sino un militante de las causas justas que supo usar su prestigio para defender a los de abajo; el tipo nunca se puso del lado de los poderosos del mundo, sino que eligió estar siempre del lado que tenía que estar», enfatizó.
Asimismo, el editorial transitó por los contrastes del personaje, la inmensa carga emocional que significó «trabajar de Dios» en los estadios y el profundo respeto que inspiraba en sus contemporáneos, rescatando definiciones de figuras como Víctor Hugo Morales, Eduardo Galeano y Alejandro Dolino. El conductor hizo hincapié en que los intentos sistemáticos por escindir al brillante deportista del ser humano humilde y contestatario forman parte de una campaña interesada en restarle peso a su rebeldía política. «Los que dicen que admiran al jugador pero cuestionan al ser humano no entienden nada; no hay diferencia posible entre el genio de la pelota y el hombre que puso su voz y su cuerpo para denunciar las injusticias del sistema» reflexionó.
Finalmente, el programa cerró con un homenaje a la intimidad, los orígenes humildes y la vigencia inagotable de quien supo interpretar como nadie los sueños y las esperanzas de las mayorías populares. A través de la música y la poesía, el ciclo ratificó que el legado del Diez permanece intacto frente al olvido y la mezquindad de los poderosos. «Maradona es el producto de ese barro y de esa gloria, el genio del hambre y de la esperanza que nos enseñó a no arrodillarnos jamás; por eso su fuego y su magia siguen habitando el corazón de su pueblo para siempre», concluyó.
