En su columna para el programa La García, la diplomática y exembajadora Alicia Castro analizó la reciente cadena nacional del presidente Javier Milei sobre la cuestión Malvinas, advirtiendo sobre el uso instrumental del reclamo soberano para implementar medidas de control interno. Frente al giro discursivo del mandatario, la especialista cuestionó la veracidad de su postura y señaló la maniobra de fondo: “Milei utiliza la causa Malvinas como caballo de Troya para la reimposición de la doctrina de seguridad nacional, instalando la idea de que el enemigo está dentro del país y no afuera”.
En ese sentido, Castro remarcó las contradicciones de la política exterior oficial y denunció la alineación geopolítica del Poder Ejecutivo con potencias extranjeras en perjuicio del patrimonio nacional. Al repasar los compromisos asumidos por la gestión actual, la exembajadora alertó sobre las concesiones otorgadas en la región: “Milei reconoció el derecho a la libre determinación de los malvinenses y suscribió acuerdos que eliminan obstáculos para la proyección económica británica en el Atlántico Sur”.
Más adelante, la analista advirtió que la conformación de un consejo de seguridad integrado por ministerios clave emula las estrategias geopolíticas de la última dictadura militar al apelar a un alineamiento automático con Estados Unidos. Cuestionando la supuesta búsqueda de unidad nacional propuesta por el oficialismo, afirmó que “el diagnóstico es calcado al de la junta militar en 1982; pretenden transformar la soberanía en un tablero de disputa internacional que beneficia el interés del usurpador”.
Finalmente, Castro instó a la dirigencia política y a la oposición a no ceder ante las tramposas apelaciones patrióticas del gobierno para encubrir la quita de derechos y la entrega de recursos estratégicos. Reivindicando la vigencia de la cláusula constitucional sobre las islas, concluyó: “Cada aspecto de la soberanía integral ha sido puesto en riesgo por este nefasto gobierno; no nos dejamos engañar, las Malvinas son una causa popular que nada tiene que ver con el fascismo”.
