En comunicación con La Tarde con Carlos Polimeni, la cantante Liliana Herrero se refirió a su nuevo ciclo de espectáculos bajo el título Canciones prestadas, una propuesta con la que reinterpreta repertorios ajenos y repasa clásicos de la música popular. Respecto a la naturaleza de abordar obras preexistentes, la artista reflexionó sobre la dinámica colectiva de la interpretación: «El público es el gran compositor. En lo que yo canto, intervenido, conversado o estallado, la forma original de esa obra retumba en la memoria del que escucha. Es el público el que repone con su memoria la versión original y disfruta de las modificaciones que se puedan hacer».
Durante la entrevista, Herrero profundizó en su concepción del abordaje estético como un diálogo constante con la obra, desmarcándose de la pretensión de superar a los autores de las piezas: «Tomo prestadas canciones que hicieron otros y converso con ellas. Conversar quiere decir interrogarlas y repensarlas estimuladas por el valor de la obra. La canción es tan buena que me permite realizar esa conversación; yo planteo otro horizonte sonoro a estas canciones que no son mías».
Consultada sobre el motor que la impulsa a subirse nuevamente a los escenarios en un contexto social y económico complejo, la cantante remarcó el rol sanador de la disciplina artística como forma de resistencia espiritual: «La música me pone en otro lugar. No quiero que me invada la tristeza ni la angustia porque ahí sí nos habrán ganado. Siento que en el momento en que estoy cantando, pensando un repertorio o ensayando, sigo viviendo y no ganaron nuestro espíritu. El camino recorrido no debe abandonarse».
Finalmente, la intérprete vinculó el ejercicio musical con la memoria histórica y el devenir social, destacando la necesidad de revisar los legados para proyectar el presente: «Las cosas deben ser revisitadas, todo puede ser pensado de nuevo; lo que no puede suceder es que se olvide el original. Llevo esto a una práctica política porque no hay política sin memoria, pero la memoria no es nada si no la interrogamos para volver a pensar otras cosas».
La cita para presenciar este show será el próximo 21 de octubre a las 20:45 hs en Café Berlín, ubicado en Av. San Martín 6656, Villa Devoto, con entradas a la venta a través de la plataforma Livepass.
