En su habitual editorial, Roberto Caballero sostuvo que la política argentina debe volver a debatir la deuda externa como principal condicionante del desarrollo económico, la soberanía y la capacidad de gobierno.
Caballero explicó que el término “default” remite a la imposibilidad de cumplir con obligaciones financieras y lo vinculó con la situación política actual. En ese marco, señaló que la deuda externa limita las posibilidades de crecimiento del país, ya que absorbe recursos que podrían destinarse a la producción, la infraestructura, los salarios y la inversión pública. También cuestionó el peso de los monopolios y oligopolios en la economía argentina y advirtió sobre las consecuencias de aceptar como única alternativa el ajuste permanente.
El periodista reivindicó las políticas impulsadas por Néstor Kirchner para reestructurar la deuda tras la crisis de 2001 y recordó la posterior cancelación de compromisos con el Fondo Monetario Internacional como una decisión destinada a recuperar márgenes de autonomía económica. Asimismo, consideró que la disputa con los fondos buitre marcó una etapa clave de confrontación con intereses financieros internacionales y sostuvo que ese conflicto tuvo consecuencias políticas que aún perduran.
Finalmente, Caballero destacó el planteo de Máximo Kirchner sobre la necesidad de revisar nuevamente el esquema de endeudamiento y afirmó que el próximo gobierno deberá enfrentar esa discusión de manera prioritaria. “Hay que discutir las cosas antes que los nombres”, señaló, al advertir que sin una solución al problema de la deuda será difícil recuperar niveles de crecimiento, empleo, obra pública y mejora del poder adquisitivo de la población.
