En un dinámico diálogo durante El Pase, Roberto Caballero y Cynthia García intercambiaron reflexiones sobre la vigencia de los clásicos, la crisis del sistema democrático y los debates contemporáneos en torno al rol del Estado. La conversación se inició a partir del reciente estreno cinematográfico de una nueva adaptación de La Odisea dirigida por Christopher Nolan. En ese marco, los periodistas repasaron el origen histórico de la obra de Homero, los matices que aportan sus diversas traducciones y las lecturas filosóficas que despierta el teatro griego frente a los conflictos del presente.
Al profundizar en la cinta de Nolan, García sugirió que la película puede interpretarse como una crítica directa a las políticas belicistas que encarna Donald Trump y al quiebre de los pactos civilizatorios en el plano internacional, citando como ejemplo la dramática situación en Palestina. Por su parte, Caballero vinculó ese trasfondo con el concepto de «caballo de Troya» para analizar la injerencia extranjera y la irrupción de liderazgos mesiánicos tanto en la región como en el ámbito global.
Posteriormente, el debate Viró hacia el estado de las instituciones en la Argentina. Ambos conductores coincidieron en cuestionar la solidez del sistema representativo actual, señalando que la democracia corre el riesgo de convertirse en una mera cáscara electoral cuando no garantiza la distribución del poder ni la justicia social. En ese sentido, denunciaron el incumplimiento de las leyes por parte del Poder Ejecutivo, el deterioro de la infraestructura pública y el embate del Poder Judicial contra la dirigencia popular, factores que conducen a una marcada insatisfacción ciudadana.
Hacia el final del encuentro, Caballero y García reflexionaron sobre la necesidad de reconstruir la conciencia democrática y la memoria colectiva para hacer frente a los discursos del odio. En relación con las disputas por el presupuesto en áreas sensibles como la ciencia, las universidades y la cultura, subrayaron que el problema de fondo no radica en la falta de recursos, sino en la distribución de la riqueza y en definir quiénes resultan beneficiados. Finalmente, hicieron un llamado a dar la batalla cultural y política en favor de un Estado presente que abrace a las mayorías y priorice la dignidad humana.