En el marco de un nuevo aniversario de los fusilamientos de José León Suárez y la insurrección cívico-militar de 1956 contra la dictadura de la Revolución Libertadora, la escritora e investigadora Karina Bonifatti presentó en La Tarde con Carlos Polimeni (AM530) su obra de teatro de no ficción La noche del bacán. Durante la entrevista con Carlos Polimeni, la autora explicó el origen familiar que la llevó a reconstruir el controvertido episodio que rodeó al velatorio de los hermanos Irigoyen: «Cuando iba a lo de mi padre siempre veíamos fotografías de la época de mi abuelo y mi abuela, cuando eran funcionarios en el primer peronismo y estaba Valentín Irigoyen. Valentín era el peronista, el único peronista de su familia, y mi abuela Josefina lo llamaba ‘el bacán’. Tras fallecer mi padre en 2020, decidí darle forma dramática a la historia del velatorio equivocado a partir de un texto que él me mandó».
A lo largo de la charla, Bonifatti detalló el perfil político e histórico de Valentín Irigoyen, quien se desempeñó como figura clave de enlace en el levantamiento encabezado por el general Juan José Valle. La autora destacó la singularidad del error judicial y policial cometido durante la represión dictatorial en Avellaneda y Lanús: «Se mencionó en textos específicos que hubo una confusión entre los hermanos, pero lo que nadie supo jamás ni publicó es por qué se equivocaron y menos que menos el velatorio. La madre recibe el cuerpo, le dicen que falleció su marido, lo están velando y resulta que de pronto mi abuela se va a cambiar y la llama ‘el bacán’; no era su marido fusilado, sino Valentín que había logrado fugarse y asilarse».
Asimismo, la dramaturga problematizó las cifras y el alcance de las ejecuciones sumarias ordenadas tras la sublevación peronista, comparando el hecho con la célebre investigación periodística de Rodolfo Walsh. Bonifatti remarcó el carácter sistemático y sangriento de la represión militar frente al intento de instalación de la radio clandestina de la resistencia: «La cantidad exacta de fusilados no se va a saber nunca, pero hubo principalmente seis lugares donde mataron; en realidad no hubo un levantamiento exacto, fue una carnicería preparada. Valentín estuvo prisionero en el buque Washington en una jaula gigante donde los militares encerraron a los peronistas y se burlaban de ellos».
Finalmente, Bonifatti reveló que se encuentra escribiendo un libro de investigación para profundizar en la reconstrucción histórica de los documentos perdidos de la época. La escritora denunció las maniobras de inteligencia posteriores que buscaron borrar los rastros de la militancia de Irigoyen tras su muerte en 1982: «Mientras lo estaban velando en su casa, entraron y la desvalijaron; se llevaron todos los papeles, documentos y agendas. La familia creía que fue un robo, pero yo creo que debe haber sido una operación de inteligencia porque nadie se roba cartas. Tuve la necesidad de transmitir esta versión porque es la única que hay».
