En vísperas de la Marcha Federal por la Salud, el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Nicolás Kreplak, dialogó con el equipo de La García por la AM 530 y describió el panorama desolador que atraviesan los hospitales públicos del país, comparando la actual gestión del sistema sanitario con un «comité de crisis» pandémico. «Estamos ante una situación gravísima. En la provincia tuvimos un incremento del 35% en las internaciones de los hospitales públicos, personas que perdieron su prepaga, su obra social o que sufren el desfinanciamiento sindical. Para que se den una idea, administrar ese salto equivale a fundar 35 hospitales nuevos de un día para el otro», alertó el funcionario.
Kreplak apuntó directamente contra la crueldad de la motosierra nacional en el área de prevención y medicamentos, y desmitificó el relato oficial sobre la baja cobertura inmunológica: «Aumentaron las muertes de niños por coqueluche debido a las bajas tasas de vacunación. Y esto no es porque la gente sea antivacunas, eso es un invento marginal de este gobierno. La gente no se vacuna porque Nación no entrega las dosis. Largaron la campaña de la gripe sin vacunas y nos quedamos sin stock a la semana. Hoy, al borde del invierno, tenemos apenas el 30% de los adultos mayores vacunados cuando deberíamos estar en el 80%. La madre que va al vacunatorio y falta al trabajo, si de cuatro vacunas solo hay dos, es muy difícil que pueda volver a perder el día para regresar» detalló con crudeza.
Para el ministro bonaerense, la parálisis total de los programas sanitarios no responde a una falta de presupuesto azarosa, sino a una estrategia deliberada. «Es una planificación de la muerte. Nos cansamos de preguntarles a los funcionarios nacionales si iban a cerrar el programa Remediar y nos lo negaron hasta el día en que lo cortaron intempestivamente, sin permitirnos previsión presupuestaria», denunció. Ante este escenario, Kreplak reveló que en 2025 las internaciones por complicaciones de diabetes, amputaciones, fallas cardíacas y renales treparon un alarmante 200% por la interrupción de los tratamientos y la falta de comida adecuada. Finalmente, convocó a la ciudadanía a respaldar masivamente la movilización federal: «Los más veteranos me dicen que esto solo se vio en el 2001. No es un reclamo sectorial, es de todo el pueblo porque en Argentina la salud es un derecho y nadie debería tener que vender su casa o dejar morir a su abuelo porque no le alcanza la plata para los remedios».
