En su habitual intervención en La García, el reconocido periodista y relator de fútbol Víctor Hugo Morales reflexionó sobre el rol de la tecnología en la opinión pública y el impacto del ecosistema digital en la vida cotidiana. Durante su diálogo con el equipo, advirtió sobre la violencia implícita en las plataformas actuales y remarcó la importancia de resguardarse del hostigamiento anónimo. En ese sentido, aseguró que evita «la tentación de entrar en redes porque son muy dañinas espiritualmente por el nivel de odio», al tiempo que apuntó directamente contra los ataques dirigidos: «Cuando el propósito es estigmatizar a una persona, hacerlo desde el anonimato me parece un acto de cobardía que no puedo soportar».
Más adelante, el periodista analizó la coyuntura económica y el rol decisivo que ejercen los grandes medios de comunicación para respaldar y blindar al Gobierno nacional frente al descontento social. Morales cuestionó la cobertura informativa en torno a los anuncios oficiales y las contradicciones de la gestión, señalando cómo los grupos concentrados operan para infundir falsas expectativas en la población. «Viven creando expectativas positivas», denunció el conductor, para luego advertir sobre la complicidad mediática que busca maquillar la crisis: «La mafia de Clarín en título te dice que para reactivar el consumo el gobierno va a ir a pedirle que los bancos presten dinero, como si eso fuera a significar que le va a entrar un peso más de salario a la gente».
En la misma línea, apuntó de forma crítica al Poder Judicial y a la persistente estrategia mediática orientada a desacreditar a los referentes de la oposición para opacar el deterioro social y económico. Morales condenó la naturalización del pergeñado accionar judicial contra la figura de Cristina Fernández de Kirchner e interpeló la falta de reacción dentro del propio ecosistema político. «Ellos mantienen a perpetuidad el ataque sobre Cristina para disimular el desastre moral que es este gobierno», sostuvo, al tiempo que lamentó la pasividad del campo popular frente al avasallamiento: «Dentro de la propia tropa hay gente que es bastante débil, bastante tibia o bastante interesada en su supervivencia y no en cambiar el mundo».
Finalmente, el analista fustigó la falta de determinación de ciertos sectores de la dirigencia frente al verdadero poder económico y mediático que opera en el país. Tras revelar que varios referentes prefieren no dar la batalla por temor al desprestigio orquestado por los multimedios, lamentó el costo político que genera esa actitud tibia ante la ofensiva de los sectores concentrados. «Si no van a fondo, no pelean ni plantean la lucha en los términos y terrenos que corresponde», concluyó Morales, dejando en claro que la falta de firmeza para enfrentar a los poderes de facto termina convalidando el avance del ajuste y la pérdida de derechos para el pueblo.
