Roberto Caballero y Cynthia García analizaron en El Pase la fragmentación de las distintas luchas sociales frente a las políticas del Gobierno, el papel del miedo y la indiferencia en el desaliento de la movilización y la ausencia de una narrativa capaz de articular los reclamos de trabajadores, jubilados, estudiantes, personas con discapacidad y otros sectores afectados.
Durante el intercambio, ambos periodistas señalaron que, pese a la existencia de conflictos y movilizaciones por cuestiones como discapacidad, universidades, jubilaciones y tarifas, los reclamos permanecen mayormente sectorizados. Caballero sostuvo que la combinación de “fragmentación, disciplina y miedo” desalienta la movilización y permite que el Gobierno avance, mientras García planteó que existe una dificultad para transformar las condiciones materiales de deterioro en una reacción política común. En ese marco, cuestionaron también la falta de una convocatoria más amplia por parte de organizaciones sindicales y políticas.
Caballero y García analizaron además el papel de los medios y las redes sociales en la construcción de los relatos sobre la crisis social. Señalaron que las distintas problemáticas suelen presentarse de manera fragmentada y que la desigualdad comunicacional dificulta la construcción de una mirada integral. Caballero sostuvo que los reclamos universitarios, de las personas con discapacidad, de los jubilados y de otros sectores podrían encontrar puntos de contacto, pero advirtió que todavía no existe una narrativa que los articule como parte de un mismo escenario. También vinculó esa fragmentación con el crecimiento de la indiferencia y el miedo frente a los problemas sociales.
Hacia el final del intercambio, ambos periodistas plantearon que la discusión política atraviesa un escenario marcado por el ausentismo electoral, la polarización y una menor capacidad de movilización colectiva. Caballero retomó una idea que atribuyó a Cristina Fernández de Kirchner sobre la necesidad de construir una mirada integral capaz de vincular los distintos conflictos y sostuvo que “falta una narrativa que logre integrar todo lo que ocurre”. García, en tanto, señaló que, pese a la apariencia de inmovilidad, los vínculos sociales no necesariamente desaparecen y utilizó las metáforas del hormiguero y de una rama seca que vuelve a brotar para referirse a procesos que pueden permanecer latentes.
