En diálogo con el programa Caballero de Día, el ministro bonaerense de Justicia y Derechos Humanos, Juan Martín Mena, analizó la situación judicial de Cristina Fernández de Kirchner y sostuvo que el indulto presidencial es “el remedio constitucional” frente a lo que definió como una persecución política. En ese sentido, planteó que las irregularidades del proceso judicial —que describió como arbitrario e ilegal— habilitan el uso de herramientas previstas en la Constitución para corregir esos desvíos.
En el mismo tono, Mena remarcó que, aunque la propia Cristina rechaza esa salida porque “no hizo nada” y reclama justicia, el indulto no requiere el consentimiento del beneficiario y podría aplicarse igual. Además, explicó que esta herramienta no es excepcional a nivel internacional, sino una práctica habitual en países como Estados Unidos, donde forma parte del equilibrio entre poderes cuando existen fallos judiciales cuestionados.
Más adelante, el funcionario contrastó esta postura con otras alternativas como la revisión judicial, señalando que ese mecanismo depende del mismo Poder Judicial que —según su visión— llevó adelante la persecución. Por eso, insistió en que la situación actual refleja una crisis estructural del sistema judicial, con una Corte Suprema que calificó como “una vergüenza” y una dinámica de poder que termina afectando no solo a dirigentes políticos sino al conjunto de la sociedad.
Finalmente, Mena cuestionó la “doble vara” en el funcionamiento de la justicia argentina, ejemplificando con distintos casos donde, según afirmó, se evidencian privilegios y arbitrariedades. En ese marco, concluyó que la aplicación de un indulto no solo repararía una injusticia individual, sino que también sería una respuesta política frente a un sistema judicial que, a su entender, “viola la Constitución y pone en riesgo el Estado de derecho”.
