El exgobernador de Chaco, exjefe de Gabinete y candidato a senador nacional por Fuerza Patria, Jorge Capitanich, dialogó con Caballero de día acerca del deterioro económico y político del gobierno de Javier Milei, la dependencia hacia Washington y las consecuencias sociales del ajuste.
“Estamos ante un régimen político en ebullición y en franco deterioro. El gobierno ya no sabe qué hacer y recurre al Tesoro y al gobierno de Estados Unidos como si eso fuera la salvación”, afirmó Capitanich. “Lo que se está generando es un incremento masivo de la morosidad, la interrupción de la cadena de pagos, destrucción de pequeñas y medianas empresas, cierre de industrias, aumento de la desocupación y una caída brutal del consumo”, enumeró.
El exmandatario chaqueño sostuvo que “la política económica actual está destruyendo el tejido social a una velocidad pavorosa” y que “la ortodoxia financiera aplicada por Milei no tiene ninguna posibilidad de resolver los problemas estructurales del país”. “Están haciendo un trabajo tan eficaz que hasta están por destruir el capitalismo, porque la especulación financiera sin límites está acabando con la producción”, ironizó.
Capitanich señaló que la situación en el interior del país es crítica. “En la industria forestal chaqueña, por ejemplo, el empleo cayó más del 60%. Cierran panaderías, comercios y empresas a diario. Ya se perdieron más de 220.000 puestos de trabajo en todo el país”, advirtió.
Respecto a los acuerdos con Estados Unidos, el candidato de Fuerza Patria consideró que “no son otra cosa que un mecanismo para profundizar el ajuste y legitimar la fuga de capitales”. “Están destruyendo el aparato productivo para favorecer la especulación y garantizar la obediencia a las condicionalidades de Washington”, sostuvo.
Consultado sobre la negativa del Ejecutivo a aplicar leyes sancionadas por el Congreso, Capitanich fue contundente: “Es absolutamente ilegal. Una vez que el Parlamento insiste en una ley vetada, el Poder Ejecutivo tiene la obligación de aplicarla. La maniobra dilatoria del gobierno es inconstitucional y debe ser sancionada”.
Finalmente, advirtió que el 26 de octubre “se juega mucho más que una elección de medio término”. “Si el oficialismo alcanza mayoría calificada en el Senado, podrá designar jueces de la Corte, aprobar privatizaciones y avanzar con una reforma laboral regresiva. Vienen por todo”, alertó.
“Hay que ponerles un límite. Si no lo hacemos en democracia, corremos el riesgo de repetir las peores experiencias de nuestra historia”, concluyó Capitanich.
