Lucía Portos, subsecretaria de Políticas de Género y Diversidad Sexual bonaerense, dialogó con Nicolás Mársico y equipo de Un Buen Comienzo (AM 530-Somos Radio, lunes a viernes de 7 a 8hs). Allí pidió correrse de lecturas simplistas y sostuvo que la violencia de género debe analizarse en profundidad: “No alcanza con resumirlo en 140 caracteres. Estamos hablando de fenómenos sociales muy conmocionantes, que combinan violencia machista, violencia económica, exclusión y la rotura del tejido social”.
La funcionaria explicó que en esos escenarios las organizaciones criminales toman el control de los territorios y exhiben su poder con crueldad. “La violencia narco, que pelea por el control del territorio y de un negocio ilegal, tiene también una especial violencia sobre los cuerpos de las mujeres, porque así funciona el mundo: aquello que es descartable es lo primero que se objetiviza”, señaló. Y advirtió que en el reciente femicidio de la Ciudad de Buenos Aires “el cuerpo dejó de ser el de una persona para transformarse en un objeto con el que se deja un mensaje de poder y control”.
Portos valoró que el feminismo aporte la noción de interseccionalidad al debate político. “La lectura siempre es sobre la opresión en sus diferentes dimensiones. El reclamo es de mayor justicia social y mayor distribución de la riqueza y del poder. Y también de denuncia frente al ajuste y la exclusión que está generando el gobierno nacional, incluso con discursos hiperviolentos y machistas desde los más altos lugares del poder”, afirmó. En esa línea, recordó el triple lesbicidio de Barracas como ejemplo de una violencia que “nunca pensamos que la Argentina podría albergar, pero hoy está aquí”.
Finalmente, al ser consultada por el Quinto Encuentro Plurinacional de Gordes en Argentina, relacionó esa agenda con otras formas de disciplinamiento de los cuerpos. “Venimos trabajando con el Ministerio de Salud para desterrar las violencias gordofóbicas en la provincia. Se trata de sistemas discriminatorios legitimados incluso desde el discurso médico y reproducidos en los medios, que generan inseguridad, inadecuación y padecimientos de salud mental. No es casual que la Argentina sea el segundo país en el mundo con mayores índices de trastornos de la conducta alimentaria”, concluyó.
