La militante y amiga de Adrián Cherasco, Graciela Nadal, dialogó con Caballero de Día, donde trazó una sentida semblanza del joven cordobés que murió de manera trágica mientras participaba de la vigilia militante frente al domicilio de Cristina Fernández de Kirchner.
La muerte de Adrián “Córdoba” Cherasco, militante que participaba de la vigilia en San José 1111 en apoyo a Cristina Fernández de Kirchner, generó una fuerte conmoción en el universo militante y motivó un mensaje público de la ex presidenta, quien relató el episodio desde una clave humana y afectiva.
En su intervención radial, Graciela Nadal —amiga cercana de Cherasco y quien le puso el apodo “Córdoba”— describió al militante como “un alma pura”, marcado por la lealtad y el compromiso. Según relató, Adrián viajaba desde la provincia de Córdoba sin recursos económicos, dormía en la calle o en estaciones y sostenía su presencia únicamente por “amor y gratitud” hacia la ex mandataria.
Nadal subrayó que Cherasco era parte de un grupo estable de militantes que, con rotaciones y esfuerzo cotidiano, acompañan a Fernández de Kirchner para que “no se sienta sola”, en un contexto donde —remarcó— la protección institucional “falló en momentos clave”. “La militancia estuvo cuando la custodia no estuvo”, afirmó.
La ex presidenta había señalado en un mensaje difundido en redes sociales que el cuerpo hallado tras un siniestro vial frente a su domicilio correspondía a Cherasco, de 39 años, a quien definió como uno de los militantes que participaban de las vigilias. “Me cuesta mucho escribir estas líneas”, expresó Fernández de Kirchner, agradeciendo el acompañamiento y cuestionando el costo que, a veces, paga el compromiso político.
Durante la entrevista también se difundió un audio de Adrián Cherasco registrado días antes, en el que definía a Fernández de Kirchner como “todo” en su vida y reivindicaba la militancia como una práctica basada en el corazón, el alma y la organización colectiva.
Militantes anunciaron que se realizarán homenajes en el lugar donde ocurrió el hecho, entre ellos una placa y una baldosa recordatoria. “Córdoba dio la vida por amor y lealtad”, sintetizó Nadal. En la política argentina, a veces, las historias más elocuentes no pasan por los despachos sino por la vereda.
