El economista Fabián Medina habló con Caballero de día acerca del entendimiento anunciado por el Gobierno con Washington y advirtió que el esquema “no introduce ninguna mejora sustancial” respecto de otros convenios firmados en la región, al tiempo que alertó por su impacto en la industria y en los precios internos.
El economista Fabián Medina cuestionó el acuerdo comercial rubricado por la Argentina con Estados Unidos y aseguró que se trata de un esquema “calcado” de convenios previamente suscriptos por otros países latinoamericanos, sin ventajas comparativas para la producción local.
“No es un acuerdo, es un copiar y pegar y cambiar los nombres. Lo firmó Ecuador, lo firmó Guatemala, incluso con mejores condiciones arancelarias que las nuestras”, sostuvo el especialista en declaraciones radiales, y remarcó que en el caso argentino se mantienen retenciones del 50% para el acero y el aluminio.
Medina señaló que uno de los puntos centrales es la ampliación del cupo de exportación de carne vacuna hacia el mercado estadounidense, lo que podría significar unos 800 millones de dólares adicionales. Sin embargo, advirtió que el efecto colateral sería una mayor presión sobre los precios internos.
“Estados Unidos no consume asado ni falda, compra lomo, ojo de bife, cortes magros que acá tienen otro valor. Si liberás totalmente y quitás retenciones, el frigorífico va a querer cobrar lo mismo que en el exterior. Para eso existen las retenciones: para desacoplar precios”, explicó.
En ese marco, recordó que en enero la carne vacuna subió entre 15 y 20%, el cerdo 25% y el pollo más de 50%, lo que —a su entender— anticipa un piso inflacionario más alto para los próximos meses.
El economista también cuestionó la habilitación para el ingreso de 10.000 vehículos adicionales y la apertura a autos eléctricos importados, en un contexto de caída de la producción nacional. “Somos uno de los países que fabrica autos en la región y venimos de una baja del 20% en la producción mensual. El panorama no es alentador”, afirmó.
Según indicó, la industria metalmecánica y la maquinaria agrícola podrían verse afectadas por el ingreso de equipos usados y productos extranjeros sin aranceles. “Tenemos buen nivel tecnológico, pero nuestros costos fijos son mucho más altos. Si abrís indiscriminadamente, te inundan”, advirtió.
En el sector farmacéutico, planteó una asimetría de escala frente a Estados Unidos. “Nosotros producimos para 35 millones de personas; ellos para más de 300 millones. El costo por certificación es incomparable. Eso deja en desventaja a la industria local y pone en riesgo empleo calificado”, señaló.
Medina también analizó la situación del INDEC y cuestionó la intervención pública del ministro de Economía al anticipar un número de inflación. “Cuando se fija un techo antes de que el organismo publique el dato, se condiciona la independencia técnica”, sostuvo.
En relación con la coyuntura económica, afirmó que el debate comenzó a desplazarse de los indicadores macro a la actividad real. “Las playas tienen ocupación los fines de semana, pero sin consumo. La industria textil opera al 27% de su capacidad instalada. El problema ya no es el dólar, es el empleo”, describió.
Por último, anticipó que la inflación se mantendría por encima del 2,5% mensual, impulsada por subas en alimentos y servicios públicos. “Si aumentan transporte, gas y tarifas, es difícil desacelerar. Cuando intentás tapar la realidad, siempre termina apareciendo”, concluyó.
