Lisandro Paleari, dirigente del peronismo correntino, denunció en #SiempreEsHoy el cierre definitivo de la textil Emilio Alal que deja a 200 familias en la calle.
“El cierre de una empresa textil con más de 100 años de historia es un golpe muy duro para una ciudad como Goya”, afirmó Lisandro Paliari al referirse a la clausura de la firma Emilio Alal.
“Estamos hablando de una ciudad de unos 100 mil habitantes, con un fuerte perfil industrial y productivo, y de una empresa con muchísima pertenencia local, que hoy deja en la calle a más de 200 trabajadores”, señaló.
Paleari apuntó directamente contra el contexto económico nacional y las decisiones de política industrial. “Los propios dueños manifiestan que estas políticas nacionales de libre comercio, con una importación indiscriminada de productos, dejaron a la empresa prácticamente sin ventas”, explicó. En ese sentido, agregó que la fábrica “acumuló un stock muy grande, sin competitividad, y además una deuda enorme por los servicios de energía debido a los tarifazos de los últimos años”.
El referente del peronismo local también advirtió sobre el conflicto gremial que se abrió tras el cierre. “Además de despedir a más de 200 empleados, la empresa solo quiere pagar el 50% de la indemnización”, denunció.
El impacto social del cierre se siente con fuerza en toda la comunidad. “Son más de 200 familias que de un día para el otro se quedan sin ingresos fijos, justo cuando se viene el inicio de clases y hay que cubrir los gastos básicos”, expresó Paleari. “No solo es un golpe anímico y psicológico para cada trabajador y su familia, sino también económico para toda la ciudad, porque afecta a los comercios y a la vida cotidiana de Goya”, subrayó.
Finalmente, el dirigente describió el clima de movilización creciente frente a la falta de respuestas oficiales. “No hubo ninguna respuesta ni de la empresa ni del gobierno municipal, provincial o nacional, por eso los trabajadores están reclamando en la puerta de la fábrica”, afirmó. Y concluyó: “Estamos acompañando esta lucha, porque lo que pasa en Goya es un reflejo de lo que está ocurriendo en el interior profundo del país, donde el cierre de fábricas históricas está golpeando muy duro a la industria nacional”.
