En su columna para Caballero de Día, la abogada Natalia Salvo analizó las explosivas declaraciones de Jorge Bacigalupo en el marco de la denominada «Causa Cuadernos», a la que definió como una maniobra de persecución política sin precedentes. Salvo destacó el testimonio donde Bacigalupo reveló que, un día antes de que la causa estallara mediáticamente, el fiscal Carlos Stornelli y el periodista Diego Cabot fueron a su casa para presionarlo a declarar. «Es inadmisible que un fiscal, que debe representar la legalidad, vaya a la casa de un testigo a pedirle que declare porque sino ‘la causa se caía’. Esto demuestra el entente entre los servicios de inteligencia, el poder judicial y los medios hegemónicos», sentenció la letrada.
La abogada también puso el foco en las irregularidades materiales de la causa, mencionando las tachaduras y enmiendas en los cuadernos que fueron confirmadas por pericias de parte. Según Salvo, estas alteraciones no fueron casuales: sirvieron para «borrar» a empresarios poderosos, como Marcelo Mindlin, y reemplazarlos por otros, como Armando Loson, para proteger a los amigos del poder de turno. «Cada vez es más evidente que esta causa, basada en fotocopias y testimonios guionados, surgió para impedir la victoria electoral de Cristina Fernández de Kirchner en 2019 y condicionar el sistema político argentino», explicó, vinculando el calendario judicial con los hitos electorales del país.
Finalmente, Salvo subrayó que el objetivo de máxima de este armado judicial sigue siendo la proscripción y el disciplinamiento de la dirigencia popular. «La causa Cuadernos es absolutamente persecutoria; buscan que Cristina siga asediada judicialmente mientras el gobierno de ese entonces se caía a pedazos tras el préstamo con el FMI», concluyó.
En ese contexto, invitó a la charla que se realizará el próximo martes 21 en el Instituto Patria, titulada «La mafia judicial contra Cristina: Causa Cuadernos», donde se profundizará sobre estos mecanismos de manipulación que, según la abogada, hoy están a punto de derrumbarse por su propia falta de sustento legal.
