La directora del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Alejandra Scarano, advirtió que los incrementos en transporte y servicios explican buena parte del deterioro del poder adquisitivo y los vinculó directamente a las políticas de desregulación y al acuerdo con el FMI.
La directora del CEPA, Alejandra Scarano, afirmó que los mayores aumentos de precios registrados en los últimos meses se concentran en el transporte y los servicios, dos sectores “directamente afectados por la desregulación”, y alertó que la evolución de salarios y jubilaciones quedó muy por detrás de la inflación.
En diálogo con el programa Bonavitta 530, Scarano cuestionó además la actual medición del índice de precios al consumidor al señalar que la canasta utilizada “no refleja los hábitos reales de consumo de las familias”, al estar basada en una estructura de gastos de hace dos décadas. No obstante, remarcó que incluso con esa canasta “poco representativa”, los datos muestran un fuerte impacto sobre los ingresos.
Según detalló, el transporte aumentó un 4% en el último mes y acumula un alza del 32% en lo que va del año, por encima de la inflación interanual del 31,5%, impulsado principalmente por la liberalización de los precios de los combustibles. “Esto pega de lleno en la clase trabajadora, que todos los días necesita el transporte público para ir a trabajar”, sostuvo.
En el caso de los servicios, Scarano indicó que el incremento interanual fue del 41,6%, unos diez puntos por encima del promedio de inflación, con subas marcadas en electricidad, gas y agua. A ese cuadro sumó el rubro comunicaciones, con un aumento del 35%, también superior al índice general. “Son todos sectores alcanzados por las desregulaciones y contemplados en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional”, señaló.
La economista subrayó que la pérdida del poder adquisitivo se agrava al comparar precios con ingresos. Precisó que los salarios privados crecieron en promedio un 1% mensual, mientras la inflación se mantuvo por encima de ese nivel, y que el salario mínimo aumentó apenas 16,7% en el año, frente a una inflación del 31%. En términos concretos, ejemplificó que con el salario mínimo hoy se compran nueve kilos menos de pan que a comienzos de año.
Scarano también advirtió sobre el aumento del endeudamiento de los hogares y la precarización laboral. Indicó que se pierden entre 10.000 y 15.000 puestos de trabajo mensuales, principalmente en industria, comercio y construcción, mientras crecen actividades que generan poco empleo, como la intermediación financiera, la minería y el petróleo. En paralelo, destacó el fuerte aumento del monotributo como señal de empleo más precario y de menor aporte al sistema de seguridad social.
Finalmente, llamó a prestar atención a la anunciada reforma laboral y a sus efectos sobre el financiamiento previsional. “Ya vivimos el proceso de desfinanciar para luego privatizar. Esa historia la conocemos y sabemos cómo termina”, advirtió, y concluyó que sin reactivación económica “no hay margen para mejorar salarios ni jubilaciones”.
