En su columna en Transición Ordenada, el profesor Sergio Wischñevsky reflexionó sobre el bombardeo del 16 de junio de 1955, al que definió como uno de los episodios más trágicos y, al mismo tiempo, más silenciados de la historia argentina.
En el mismo tono, el Profe recordó que una coalición integrada por sectores de las Fuerzas Armadas, dirigentes políticos, grupos económicos, la jerarquía eclesiástica y medios de comunicación impulsó el ataque que dejó más de 300 muertos y cerca de mil heridos en Plaza de Mayo. «No era solamente matar a Perón, era matar al peronismo», sostuvo, al advertir que el verdadero objetivo fue destruir simbólicamente el movimiento popular nacido en ese mismo escenario.
Además, cuestionó el escaso lugar que este hecho ocupa en la memoria colectiva y en los relatos históricos tradicionales: «Necesitamos la historia completa», concluyó, al señalar que el olvido sobre la masacre dificulta comprender los procesos de persecución y violencia política que marcaron las décadas posteriores en la Argentina.
